Hacía tiempo que tocaba certifrikar una obra española. Y, para el caso he cogido una obra del montón... del montón de obras maestras que hay. Y esta es moderna. Con ustedes: 5 elementos.
El mundo elemental está poblado por elementales, que son seres parecidos a los humanos pero que controlan elementos a su voluntad, como el fuego, el agua, el rayo, el moco o la mierda. Aquí, tenemos a Kaji Llamaviva (fuego), descendiente de una familia de militares muy poderosa, siendo hijo de Ember, un soldado raso extrañamente rico y poderoso y de Carolina, que trabaja como horno en una panadería.
Recibe de su tío Benjamín un libro escrito en una lengua extraña, el antiguo, hecho por Ken Válbrandur, líder de los 5 elementos, que fueron un grupo de guerreros muy poderosos y tratados como traidores a su país porque supuestamente mataron al Rey (y al abuelo de Kaji, Belenus).
En su aventura por descubrir la verdad al respecto de los cinco elementos, Kaji contará con compañeros como Lluvia Aquarrica (agua), una niña de su edad que constantemente rivaliza con él por ser el más poderoso de su colegio; Zap (rayo), alguien tan idiota como para hacerse amigo de Kaji desde el principio pese a que podía ser peligroso; Sôkar (sombra), la sombra de Lluvia y un destacado filósofo; Matarratas (virus), un aprendiz de químico que domina el arte del sarcasmo a la perfección o Dino Aquatro (papel), un profesor de combate (y director de colegio) que hace el rol de "profesor cabronazo" y que se emborracha más que Homer Simpson y el capitán Haddock juntos.
Intentando evitar que descubran la verdad está el propio ejército, ya que no quiere que se sepa nada al respecto. Tendrán que luchar con gente como Anpepón Anatolia, un suboficial de psique o Desangrador (virus), un profesor de origen desconocido y que trata con ex-militares corruptos (no incluyo más spoilers de personajes).
Por otro lado, también intentarán llevar una vida normal en Pueblo Beluga, donde viven, con compañeros de clase carismáticos como Nizo, el gamberro hermano de Lluvia; Tarántula, su sombra; Roco, un elemental de roca que siempre está enfadado; Sauce, elemental de planta ecologista o Amor (corazón), una chica que habla en una mezcla de japonés y espánglish y que está obsesionada con los cotilleos. Y, por último pero no por ello menos importante: Mierdófilus, un elemental de mierda que ha demostrado no ser una mierda de personaje. Ha pasado de ser el típico extra que solo tiene una frase a tener sus propias tramas secundarias y vivir aventuras que incluyen patearse medio país porque se olvidaron de él al ir a una excursión o luchar contra miembros de la mafia.
Experimenta sensaciones de lo más variadas, desde carcajadas por algún comentario de Zap en momentos de tensión hasta del tipo "anda, pero si es verdad" al ver las parrafadas sobre química que suelta Matarratas en medio de los combates, pasando por momentos de mucha, mucha, pero que mucha emoción y suspense.
Mis puntuaciones:
Clasificación: Shonen (juvenil).
Suspense: 8 (bien trabajado).
Escenas cómicas: 9 (carcajadas garantizadas).
Acción: 9 (cumple bien el cupo).
Bonus:
Autor español: +0.25.
Mierdófilus: +0.25.
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jueves, 28 de noviembre de 2013
martes, 12 de febrero de 2013
Las aventuras de Enrico Feynman 2x06: Entrando en las tinieblas.
Este es el penúltimo capítulo de la saga.
Habían pasado los días, hasta llegar al día de nuestra partida. Fui, junto con esos cinco, en el TANQUE. Era un armatoste pesado, movido por cadenas y grande. Más que nada, cabían 10 personas en la barcaza y tenía una torre enorme con dos cañones y un punto desde el que un elemental podía lanzar level 2 protegido.
Subimos todos. Quiri se sentó en el asiento del conductor y Raiki en un asiento con una pantalla de radar. Yo iba en el asiento del jefe del vehículo, en la torreta, y los otros tres estaban sentados en la barcaza.
-Allá vamos- dije.- Quiri, acelera hacia Falconia. Destino, coordenadas 130º 31', distancia 500 Km.
El TANQUE fue a toda máquina, atravesando ríos y valles, bosques y montañas, hasta llegar. Era una zona de altas cumbres, helada, donde hacía un frío que pelaba. Vi que los demás habían llegado a tiempo gracias al poder de Luftur.
Ellos estaban ya en la entrada a la cueva, y nosotros teníamos que subir una montaña. Empezaba a impacientarme.
-Mantenga la calma, coronel- dijo Quiri.- Aún no lo ha visto todo.
El TANQUE subió por la montaña. Vi que estaban peleando contra muchos esqueletos que se movían. Salí del tanque, junto con los demás, para ayudarles.
-¡Firing Furio jump!- decía Quiri, a la par que atacaba a cinco esqueletos de una patada. Todo su cuerpo ardía, como haciendo el Katai.
-¡Meteor Shower!- dijo Silver mientras luchaba con varias.
Todos estaban luchando duramente, contra una cantidad de calaveras superior en número. Entonces lo ví por primera vez: Lluvia usando los cinco elementos a la vez.
-¡Fuego!- dijo mientras achicharrraba y convertía en cenizas una veintena de calaveras.
-¡Aire!- dijo mientras destrozaba otra veintena con una ráfaga de aire.
-¡Agua!- dijo mientras inundaba otro montón de calaveras que se echaba sobre Silver.
-¡Tierra!- dijo mientras hacía temblar el suelo y derrumbarse a las calaveras que luchaban contra FV.
Habiendo terminado, dispuse la orden de avanzar.
-Quiri y Raiki- dije.- Iluminad el camino. Silver, cúbrelos. Quiero que FV y Dazel reconozcáis el terreno y quiero elementales de elementos luminosos en cada equipo. Somos 6 en total.
Llegamos a una bifurcación. Quiri, mientras tanto, sacaba una tablet electromecánica.
-Kikikikiki- reía.- Parece que es por la derecha.
-¿Cómo lo sabes?- preguntó Kaji.
-Es por el radar que lleva incorporada- dijo Quiri.- A la derecha hay algo de forma irregular, que emite radiación. Por cierto, he guardado el TANQUE en mi mochila.
-¿Cómo narices lo has guardado?- pregunté.
-La tecnología típica de almacenar los objetos como energía- dijo Quiri.- Ya es un tópico dentro del manga.
Seguimos avanzando. Delante íbamos Kaji, Lluvia, Matarratas y yo. En el centro, estaban FV, Dazel, Ember, Zap, Sôkar y Benjamín. Detrás, cerrando la formación, estaban quiri, Raiki y Silver.
-Detecto algo detrás de nosotros, a unos 50 metros y avanzando- dijo Quiri.- Sin confirmarlo visualmente todavía.
-Estate más atento de tu sector, teniente- dije.- Y estate alerta.
Durante un buen rato estuvimos yendo por ese camino, hasta que, al llegar a un lugar donde se ensanchaba, Zap pidió parar.
-Tengo hambre- dijo Zap.
-No problemo- dijo Quiri, dándole una extraña píldora.- Uno de estos y no tendrás hambre durante 24 horas.
-¿Se puede saber qué es?- pregunté.
-No sé si recibió el informe de esto o el coronel de nuestra división decidió que era trivial- dijo Quiri.- Es una píldora AIP, que contiene almacenados todos los nutrientes necesarios para un día. ¿Alguien más quiere?
Los demás fueron tomando las píldoras. Matarratas examinó una de ellas con el Kimikoho, para asegurarse.
-Veamos- dijo.- Aminoácidos, glucosa, ácidos grasos, colesterol... Parece que sí da lo que se necesita durante aproximadamente veinticuatro horas. Y veo también una molécula extraña. Parece un tipo de molécula orgánica.
-Es Q-O-2 -xaltonirinato de etilo*, una molécula que da sensación de llenado estomacal y además protege las paredes gástricas mientras se disuelve la píldora- dijo Quiri.
Tras esa pausa, continuamos. Afortunadamente, Raiki había dejado unos señuelos eléctricos que habían despistado a quien fuese que nos seguía, y pudimos continuar.
-Vuelvo a detectar ese eco- dijo Quiri al cabo de un rato. Estamos a 200 metros de la fuente de las radiaciones extrañas, y lo que nos sigue, sigue manteniendo la distancia. Es algo con forma elemental y una gran cantidad de energía.
-Seguid alerta- dije.- Y ahora estamos cada vez más cerca del final.
Entonces, se acercó corriendo lo que nos seguía, que no resultó ser otro que Mierdófilus Excrementus.
-¿Nombre y qué haces aquí?- preguntó Silver súbitamente.
-Calma, Silver- dijo Raiki.- Díselo más amablemente.
-¿Cómo te llamas y por qué estás aquí?- preguntó Silver, que no había visto que Kaji se aproximaba.
-Solo es Mierdófilus- dijo Kaji.
-¿Le conoces?- preguntó Quiri.
-Es un elemental de mierda que fue compañero mío- dijo Kaji.- No es mala persona, solo un marginado.
-Pues vaya susto- dije.- Espero que no haya nadie más detrás.
-Detectado elemental de fuego a una velocidad inaudita- dijo Quiri.- Estará aquí en menos que una ardilla obesa come una nuez. Fuerza superior a la mía.
Llegó corriendo. Era Iguel Adler.
-¿Qué haces aquí?- pregunté.
-Tengo que entregarle esto a Ben- dijo.- De parte de ya-sabes-quién.
-Dáselo- dijo Quiri.- Tenemos poco tiempo.
Fuimos corriendo hasta llegar a la sala. Pedí a Matarratas que escanease con el Kimikoho una estructura que llamaba mucho la atención. En ella estaban dos cabinas unidas por cables, y en el medio, una esfera de pequeño tamaño. Había inscripciones en antiguo, que conseguí descifrar.
El elemental de Alcaesto
irá a la diestra,
el elemental de uranio,
irá a la siniestra.
-Vamos- dije a Lluvia.- Que yo voy en la cabina de la izquierda y tú en la de la derecha.
Nos introdujimos en las dos cabinas.
-Parece que esta máquina es capaz de conectar materia y energía de elementales- dijo Matarratas.- Creo que con la energía de Feynman y el elemento de Lluvia, podrán hacer cualquier cosa.
-Kikikiki- dijo Quiri.- Parece que no funciona.
-Necesita algo más- dijo Matarratas.- Una bola.
Mierdófilus sacó algo de su mochila.
-Será esto- dijo.- La encontré hace unos años.
Mierdófilus puso la bola en su sitio y el sistema comenzó a funcionar. Perdí el conocimiento durante un rato. Lo que ahora voy a contar fue lo que Ember me dijo que había ocurrido.
Relato de Ember:
Después de que el coronel entrase en la cabina, le pregunté a Quiri.
-Oye, tenéis un plan para salir de esta, ¿no?
-Kikikiki- dijo.- Cálmese, super Ember.
-¿Te ha dicho Crisol lo mucho que odio que me llamen "super"?- pregunté.
-No- dijo Quiri.
-Desde luego, vaya par de dos- dije.- Los dos raritos, los dos inventando chifladuras, los dos gafotas repelentes... Si hasta parecería que ahora me encuentro cara a cara con Crisol.
Eso había tocado la fibra sensible a Quiri. Cuando estábamos a punto de echarnos a pelear, una voz enorme salió de la máquina.
-¡Dejad de pelearos! Esto es muy importante, y tal vez de aquí salga lo más importante e imponente que veáis en vuestras vidas.
Volvimos los ojos hacia la máquina. Estaba funcionando y haciendo brillar algo.
-Ya lo tengo- dijo Matarratas.- Esa máquina está aumentando la consistencia de la materia y la energía de la misma. Detecto una energía de magnitud por encima de los nueve mil terajulios.
Quiri escupió salvajemente una taza de café que estaba bebiendo.
-¡¿Por encima de 9000 terajulios?!- dijo Quiri.- Voy a comprobarlo.
Quiri sacó un trasto extraño.
-Pues sí- dijo Quiri.- O este juliómetro** está estropeado o son realmente más de nueve mil terajulios.
-¿Eso es mucho?- preguntó Zap.
Quiri y Matarratas contestaron al unísono:
-[Sarcasmo] ¡Noo! ¡Es poquísimo! [/Sarcasmo]
-Vale- dijo Zap.- ¿Y cómo es que con tan poco se consigue eso?
-¡Yo lo mato!- dijo Matarratas.- ¡Lo mato!
-Calma- dijo Sôkar.- Y es impresionante. Hasta yo lo veo.
Bore Luftur se quitó el gorro e hizo una extraña señal con la mano: un pentágono.
-Aya- dijo Luftur.- Todo ha vuelto a empezar.
-¿Qué es eso?- pregunté.
-Kikikikikiki- rió Quiri.- Parece que es un artefacto regenerador de la realidad. La energía y el tamaño del mundo han estado disminuyendo desde hace unos cinco mil años, y parece que esto sirve para equilibrar la balanza.
-Exacto- dijo Matarratas.- Hay una gran cantidad de materia y energía saliendo de esa máquina. Es como si controlase y amplificase los poderes elementales.
Entonces, un pitido señaló el final del proceso.
Fin del relato de Ember.
Volví a salir, despierto, aunque con la capacidad de reacción algo mermada. Entonces hablé con todo el mundo y les pregunté qué había pasado.
-Se ha creado una cantidad de materia correspondiente a unos 500 trillones de moles y una energía de varios exajulios- dijo Raiki.- En resumen, no había visto nada hasta la fecha.
Recordé lo que había visto en el trance. Había tenido acceso a todas las vidas de todos los elementales, y recordaba haber estado creando y fisionando uranio en cantidades enormes.
Terminé rápidamente de pensar en eso y dije:
-Entonces, ¿Aya ya está salvada?
-Eso parece- fue la respuesta de alguien.Me di la vuelta y vi que era una grabación.
-¿Quién es?- preguntó Zap.
-Es mi bisabuelo- dije.- Fue un militar de Reptilia y conoció de primera mano a los cinco elementos.
-Parece que habéis llegado- dijo.- Habéis puesto en marcha la gran maquinaria de los antiguos y habéis salvado a Aya de la destrucción.
El contenido de la grabación, que copió arduamente Quiri, está todavía clasificada. Su contenido lo revelaré en cuanto pueda.
Al terminar la grabación, como ya no había nada más que hacer, decidimos irnos. Quiri sacó de la compresión espacio-temporal el TANQUE y nos subimos.
-¡Vamos a chocar con la pared!- grité al ver que íbamos hacia ella.
-No problemo- dijo Raiki mientras pulsaba un botón.
De los cañones salieron dos bombas explosivas que impactaron en la pared y la reventaron, abriendo una ruta. El TANQUE se fue abriendo camino hasta salir en la montañosa Falconia. Desde allí, fuimos a Leona, donde le dí un informe de lo ocurrido al Rey, un informe todavía clasificado.
Los cinco tenientes volvieron rápidamente a sus trabajos, sin mencionar lo ocurrido y, antes de su partida a Pueblo Beluga, tuve una conversación con Ember.
-Lo de la jubilación, ¿lo decías en serio?- preguntó.
-Mira, Ember- dije.- Eres un gran militar, pero ya tienes una cierta edad. Lo mejor es que te jubiles.
La familia Llamaviva siguió viviendo en Pueblo Beluga, donde Benjamín y su mujer también habían ido a vivir. Bore Luftur, en cambio, decidió retirarse a vivir en las montañas de Falconia, a donde, por propio deseo, hice que destinaran a Raiki. Quiri continuó inventando diversos cacharros y el resto, continuaron con sus carreras, llegando a ser muy meritorias.
Este es el final de la historia. Tal vez algún día se os revele el contenido de la grabación.
*Nombre inventado. Si coincide con el nombre de una molécula real, es pura coincidencia.
**Juliómetro (palabra posiblemente inventada): Aparato para medir energía.
Habían pasado los días, hasta llegar al día de nuestra partida. Fui, junto con esos cinco, en el TANQUE. Era un armatoste pesado, movido por cadenas y grande. Más que nada, cabían 10 personas en la barcaza y tenía una torre enorme con dos cañones y un punto desde el que un elemental podía lanzar level 2 protegido.
Subimos todos. Quiri se sentó en el asiento del conductor y Raiki en un asiento con una pantalla de radar. Yo iba en el asiento del jefe del vehículo, en la torreta, y los otros tres estaban sentados en la barcaza.
-Allá vamos- dije.- Quiri, acelera hacia Falconia. Destino, coordenadas 130º 31', distancia 500 Km.
El TANQUE fue a toda máquina, atravesando ríos y valles, bosques y montañas, hasta llegar. Era una zona de altas cumbres, helada, donde hacía un frío que pelaba. Vi que los demás habían llegado a tiempo gracias al poder de Luftur.
Ellos estaban ya en la entrada a la cueva, y nosotros teníamos que subir una montaña. Empezaba a impacientarme.
-Mantenga la calma, coronel- dijo Quiri.- Aún no lo ha visto todo.
El TANQUE subió por la montaña. Vi que estaban peleando contra muchos esqueletos que se movían. Salí del tanque, junto con los demás, para ayudarles.
-¡Firing Furio jump!- decía Quiri, a la par que atacaba a cinco esqueletos de una patada. Todo su cuerpo ardía, como haciendo el Katai.
-¡Meteor Shower!- dijo Silver mientras luchaba con varias.
Todos estaban luchando duramente, contra una cantidad de calaveras superior en número. Entonces lo ví por primera vez: Lluvia usando los cinco elementos a la vez.
-¡Fuego!- dijo mientras achicharrraba y convertía en cenizas una veintena de calaveras.
-¡Aire!- dijo mientras destrozaba otra veintena con una ráfaga de aire.
-¡Agua!- dijo mientras inundaba otro montón de calaveras que se echaba sobre Silver.
-¡Tierra!- dijo mientras hacía temblar el suelo y derrumbarse a las calaveras que luchaban contra FV.
Habiendo terminado, dispuse la orden de avanzar.
-Quiri y Raiki- dije.- Iluminad el camino. Silver, cúbrelos. Quiero que FV y Dazel reconozcáis el terreno y quiero elementales de elementos luminosos en cada equipo. Somos 6 en total.
Llegamos a una bifurcación. Quiri, mientras tanto, sacaba una tablet electromecánica.
-Kikikikiki- reía.- Parece que es por la derecha.
-¿Cómo lo sabes?- preguntó Kaji.
-Es por el radar que lleva incorporada- dijo Quiri.- A la derecha hay algo de forma irregular, que emite radiación. Por cierto, he guardado el TANQUE en mi mochila.
-¿Cómo narices lo has guardado?- pregunté.
-La tecnología típica de almacenar los objetos como energía- dijo Quiri.- Ya es un tópico dentro del manga.
Seguimos avanzando. Delante íbamos Kaji, Lluvia, Matarratas y yo. En el centro, estaban FV, Dazel, Ember, Zap, Sôkar y Benjamín. Detrás, cerrando la formación, estaban quiri, Raiki y Silver.
-Detecto algo detrás de nosotros, a unos 50 metros y avanzando- dijo Quiri.- Sin confirmarlo visualmente todavía.
-Estate más atento de tu sector, teniente- dije.- Y estate alerta.
Durante un buen rato estuvimos yendo por ese camino, hasta que, al llegar a un lugar donde se ensanchaba, Zap pidió parar.
-Tengo hambre- dijo Zap.
-No problemo- dijo Quiri, dándole una extraña píldora.- Uno de estos y no tendrás hambre durante 24 horas.
-¿Se puede saber qué es?- pregunté.
-No sé si recibió el informe de esto o el coronel de nuestra división decidió que era trivial- dijo Quiri.- Es una píldora AIP, que contiene almacenados todos los nutrientes necesarios para un día. ¿Alguien más quiere?
Los demás fueron tomando las píldoras. Matarratas examinó una de ellas con el Kimikoho, para asegurarse.
-Veamos- dijo.- Aminoácidos, glucosa, ácidos grasos, colesterol... Parece que sí da lo que se necesita durante aproximadamente veinticuatro horas. Y veo también una molécula extraña. Parece un tipo de molécula orgánica.
-Es Q-O-2 -xaltonirinato de etilo*, una molécula que da sensación de llenado estomacal y además protege las paredes gástricas mientras se disuelve la píldora- dijo Quiri.
Tras esa pausa, continuamos. Afortunadamente, Raiki había dejado unos señuelos eléctricos que habían despistado a quien fuese que nos seguía, y pudimos continuar.
-Vuelvo a detectar ese eco- dijo Quiri al cabo de un rato. Estamos a 200 metros de la fuente de las radiaciones extrañas, y lo que nos sigue, sigue manteniendo la distancia. Es algo con forma elemental y una gran cantidad de energía.
-Seguid alerta- dije.- Y ahora estamos cada vez más cerca del final.
Entonces, se acercó corriendo lo que nos seguía, que no resultó ser otro que Mierdófilus Excrementus.
-¿Nombre y qué haces aquí?- preguntó Silver súbitamente.
-Calma, Silver- dijo Raiki.- Díselo más amablemente.
-¿Cómo te llamas y por qué estás aquí?- preguntó Silver, que no había visto que Kaji se aproximaba.
-Solo es Mierdófilus- dijo Kaji.
-¿Le conoces?- preguntó Quiri.
-Es un elemental de mierda que fue compañero mío- dijo Kaji.- No es mala persona, solo un marginado.
-Pues vaya susto- dije.- Espero que no haya nadie más detrás.
-Detectado elemental de fuego a una velocidad inaudita- dijo Quiri.- Estará aquí en menos que una ardilla obesa come una nuez. Fuerza superior a la mía.
Llegó corriendo. Era Iguel Adler.
-¿Qué haces aquí?- pregunté.
-Tengo que entregarle esto a Ben- dijo.- De parte de ya-sabes-quién.
-Dáselo- dijo Quiri.- Tenemos poco tiempo.
Fuimos corriendo hasta llegar a la sala. Pedí a Matarratas que escanease con el Kimikoho una estructura que llamaba mucho la atención. En ella estaban dos cabinas unidas por cables, y en el medio, una esfera de pequeño tamaño. Había inscripciones en antiguo, que conseguí descifrar.
El elemental de Alcaesto
irá a la diestra,
el elemental de uranio,
irá a la siniestra.
-Vamos- dije a Lluvia.- Que yo voy en la cabina de la izquierda y tú en la de la derecha.
Nos introdujimos en las dos cabinas.
-Parece que esta máquina es capaz de conectar materia y energía de elementales- dijo Matarratas.- Creo que con la energía de Feynman y el elemento de Lluvia, podrán hacer cualquier cosa.
-Kikikiki- dijo Quiri.- Parece que no funciona.
-Necesita algo más- dijo Matarratas.- Una bola.
Mierdófilus sacó algo de su mochila.
-Será esto- dijo.- La encontré hace unos años.
Mierdófilus puso la bola en su sitio y el sistema comenzó a funcionar. Perdí el conocimiento durante un rato. Lo que ahora voy a contar fue lo que Ember me dijo que había ocurrido.
Relato de Ember:
Después de que el coronel entrase en la cabina, le pregunté a Quiri.
-Oye, tenéis un plan para salir de esta, ¿no?
-Kikikiki- dijo.- Cálmese, super Ember.
-¿Te ha dicho Crisol lo mucho que odio que me llamen "super"?- pregunté.
-No- dijo Quiri.
-Desde luego, vaya par de dos- dije.- Los dos raritos, los dos inventando chifladuras, los dos gafotas repelentes... Si hasta parecería que ahora me encuentro cara a cara con Crisol.
Eso había tocado la fibra sensible a Quiri. Cuando estábamos a punto de echarnos a pelear, una voz enorme salió de la máquina.
-¡Dejad de pelearos! Esto es muy importante, y tal vez de aquí salga lo más importante e imponente que veáis en vuestras vidas.
Volvimos los ojos hacia la máquina. Estaba funcionando y haciendo brillar algo.
-Ya lo tengo- dijo Matarratas.- Esa máquina está aumentando la consistencia de la materia y la energía de la misma. Detecto una energía de magnitud por encima de los nueve mil terajulios.
Quiri escupió salvajemente una taza de café que estaba bebiendo.
-¡¿Por encima de 9000 terajulios?!- dijo Quiri.- Voy a comprobarlo.
Quiri sacó un trasto extraño.
-Pues sí- dijo Quiri.- O este juliómetro** está estropeado o son realmente más de nueve mil terajulios.
-¿Eso es mucho?- preguntó Zap.
Quiri y Matarratas contestaron al unísono:
-[Sarcasmo] ¡Noo! ¡Es poquísimo! [/Sarcasmo]
-Vale- dijo Zap.- ¿Y cómo es que con tan poco se consigue eso?
-¡Yo lo mato!- dijo Matarratas.- ¡Lo mato!
-Calma- dijo Sôkar.- Y es impresionante. Hasta yo lo veo.
Bore Luftur se quitó el gorro e hizo una extraña señal con la mano: un pentágono.
-Aya- dijo Luftur.- Todo ha vuelto a empezar.
-¿Qué es eso?- pregunté.
-Kikikikikiki- rió Quiri.- Parece que es un artefacto regenerador de la realidad. La energía y el tamaño del mundo han estado disminuyendo desde hace unos cinco mil años, y parece que esto sirve para equilibrar la balanza.
-Exacto- dijo Matarratas.- Hay una gran cantidad de materia y energía saliendo de esa máquina. Es como si controlase y amplificase los poderes elementales.
Entonces, un pitido señaló el final del proceso.
Fin del relato de Ember.
Volví a salir, despierto, aunque con la capacidad de reacción algo mermada. Entonces hablé con todo el mundo y les pregunté qué había pasado.
-Se ha creado una cantidad de materia correspondiente a unos 500 trillones de moles y una energía de varios exajulios- dijo Raiki.- En resumen, no había visto nada hasta la fecha.
Recordé lo que había visto en el trance. Había tenido acceso a todas las vidas de todos los elementales, y recordaba haber estado creando y fisionando uranio en cantidades enormes.
Terminé rápidamente de pensar en eso y dije:
-Entonces, ¿Aya ya está salvada?
-Eso parece- fue la respuesta de alguien.Me di la vuelta y vi que era una grabación.
-¿Quién es?- preguntó Zap.
-Es mi bisabuelo- dije.- Fue un militar de Reptilia y conoció de primera mano a los cinco elementos.
-Parece que habéis llegado- dijo.- Habéis puesto en marcha la gran maquinaria de los antiguos y habéis salvado a Aya de la destrucción.
El contenido de la grabación, que copió arduamente Quiri, está todavía clasificada. Su contenido lo revelaré en cuanto pueda.
Al terminar la grabación, como ya no había nada más que hacer, decidimos irnos. Quiri sacó de la compresión espacio-temporal el TANQUE y nos subimos.
-¡Vamos a chocar con la pared!- grité al ver que íbamos hacia ella.
-No problemo- dijo Raiki mientras pulsaba un botón.
De los cañones salieron dos bombas explosivas que impactaron en la pared y la reventaron, abriendo una ruta. El TANQUE se fue abriendo camino hasta salir en la montañosa Falconia. Desde allí, fuimos a Leona, donde le dí un informe de lo ocurrido al Rey, un informe todavía clasificado.
Los cinco tenientes volvieron rápidamente a sus trabajos, sin mencionar lo ocurrido y, antes de su partida a Pueblo Beluga, tuve una conversación con Ember.
-Lo de la jubilación, ¿lo decías en serio?- preguntó.
-Mira, Ember- dije.- Eres un gran militar, pero ya tienes una cierta edad. Lo mejor es que te jubiles.
La familia Llamaviva siguió viviendo en Pueblo Beluga, donde Benjamín y su mujer también habían ido a vivir. Bore Luftur, en cambio, decidió retirarse a vivir en las montañas de Falconia, a donde, por propio deseo, hice que destinaran a Raiki. Quiri continuó inventando diversos cacharros y el resto, continuaron con sus carreras, llegando a ser muy meritorias.
Este es el final de la historia. Tal vez algún día se os revele el contenido de la grabación.
*Nombre inventado. Si coincide con el nombre de una molécula real, es pura coincidencia.
**Juliómetro (palabra posiblemente inventada): Aparato para medir energía.
domingo, 10 de febrero de 2013
Las aventuras de Enrico Feynman 2x05: Descifrando a Aya.
Tras mucho papeleo y varios meses, en los que reorganicé la División Roja, logré tener más tiempo para concentrarme en el libro. El templo de Pueblo Beluga había quedado destruído, pero habíamos conseguido traer algunos datos importantes de ese templo. Ese templo estaba erguido en el lugar donde siempre habían vivido elementales de Alcaesto, de los que la última es Lluvia Aquarrica. También, en inscripciones del templo decía:
Cuando la oscuridad de las tinieblas
se cierna sobre el mundo elemental
no debemos temer ni ir a tientas
o todo se cernirá en un gran mal.
Debemos luchar.
Cuando ocurra todo esto
hemos de ir a luchar al mal
con la materia del Alcaesto
y la energía del verde metal.
Debemos resistir.
El verde que de rojo viste,
la chica del pelo azul,
la sombra que dos dueños tuviste,
y el hijo de los Luftur.
Deberán hallar el camino
con ayuda de las sombras
y, con gran atino,
evitar que sean pasto de las bombas.
Cuando la llama viva se desvele
contad hasta tres.
Cuando el de una probeta hijo camine
la cuenta habrá terminado.
Cuando el tercero de fuego se desvele
esperad ventitrés.
Y aunque la entrada muchas cosas mine
la lucha habrá finalizado.
La coraza deberá guarnecerlos,
y el de fuego inventor,
proporcionará una para ellos,
móvil y contra el dolor.
Los cinco campeones de ahora
deberán ayudar al creador.
Este críptico poema decía que, para salvar a Aya necesitaríamos una elemental de Alcaesto, teníamos a Lluvia; un elemental de Uranio, estaba yo; el hijo de los Luftur era, evidentemente, Bore Luftur, último elemental de aire que no fuesen sus hijos de probeta. Era evidente que pronto se produciría ese encuentro, pues cada vez los problemas estaban siendo peores, aunque hiciésemos mucho por solucionarlos.
La llama viva era obvio a qué se refería: "contad hasta tres": tres generaciones a partir del primer gran miembro de la familia, Belenus Llamaviva. Se refería a Kaji. Era obvio que se estaba refiriendo a quiénes deberíamos estar allí y cuándo (cuando Llamaviva cumpliese 23 años). Lo que no sabía era dónde.
Miré los siguientes versos del poema:
Cuando todo parezca terminado
iniciaréis la búsqueda día y noche
universos dependen de vosotros,
de vuestros coches.
A quien espera, desespera,
de quien se espera, da de sí.
Las rimas de este verso
están ocultando una advertencia
o tal vez esté oculto el lugar.
No se sabe con certeza
a qué os vais a enfrentar.
Seguía con una secuencia que no estaba en verso, "130º 31' E. 500 Km." Ahora lo entendía todo. Esos versos aparentemente sin sentido eran el anagrama de "Ciudad Leona", estando seguidos por una serie de coordenadas polares, que medidas desde Leona estaban apuntando a una zona de Falconia muy montañosa.
De pronto, alguien dio tres golpes en la puerta y preguntó "¿Coronel Feynman? Era la voz de Quiri.
-Buenas tardes, mi coronel- dijo saludando.
-Descanse, teniente- dije.- Buenas tardes.
-Mi Coronel, era para avisarle de que el TANQUE está ya en perfectas condiciones- dijo Quiri.- De hecho, los cinco prototipos de las diversas versiones se comportan muy bien.
Sonreí. Ahora entendía lo de la coraza móvil.
-Muchas gracias- dije.
-¿Por qué, mi Coronel?- preguntó Quiri.
-Por todo- dije lacónicamente.
Seguí viendo los entrenamientos y seguí observando de cerca a esos cinco nuevos tenientes. Se supone que nos ayudarían a llegar a ese sitio, entonces. Vi que eran un perfecto equipo en algunas misiones que los envié conjuntamente.
Mientras tanto, logré acordar una reunión con el Rey, Lluvia, Kaji, Zap, Sôkar, Matarratas, Ember y Benjamín. Entramos todos en una sala privada del palacio real.
-El caso- dije- es que cada vez encuentro más sentido a los versos de la página 12 del libro de KV. Hablan de un encuentro en Falconia donde se decidirá todo, coincidiendo con el 23 cumpleaños de Kaji.
-Lo único a lo que no encontraba sentido- dijo Benjamín- fue a lo de la coraza.
-Acabo de encontrárselo- dije.- ¿Os acordáis de los cinco nuevos tenientes que ganaron la Liga este año? Pues resulta que dos de ellos han creado un vehículo acorazado, al que llaman Transporte Acorazado Nacional Que Utiliza Explosivos o TANQUE.
-Entonces, ¿ellos también están implicados?- preguntó Kaji.
-Eso parece- respondí.- Por cierto, ¿cuándo es tu cumpleaños?
-Dentro de dos semanas- dijo Kaji.
-Entonces no tenemos tiempo suficiente- dijo Ben.
-Razón de más para empezar con esto cuanto antes- dije.- ¿Algo más?
Nadie dijo nada.
-Pues entonces, vosotros cinco, estad preparados- dijo el Rey.- Oficialmente estaréis preparando la fiesta para la jubilación de Ember. Y tú, Feynman, quiero que consigas que esos cinco individuos y tú estéis para la fecha en Falconia.
Se levantó la sesión y cada uno tiró por su cuenta. Yo me introduje en el despacho del teniente Quiri. Era una sala pequeña, con una pizarra llena de ecuaciones químicas, planos de diseño y un póster del Kataido, la disciplina de combate de fuego, colgado en la pared. Quiri estaba escribiendo en un ordenador portátil, presumiblemente un informe.
-Hola- dijo.- Mi coronel, ¿sabía usted que las normas de educación son llamar a la puerta?
-Sí- dije.- Pero también sé que a los superiores se los saluda de pie, firme y con la mano derecha tocando la frente.
Quiri se levantó e hizo el saludo militar.
-Teniente- dije.- Tú, junto con Silver, FValley, Dazel y Raiki tenéis que estar listos para una semana. Es una misión importante, de la que os daré más datos la semana que viene. Pero quiero que tengas rodado y a punto el prototipo de TANQUE para el jueves de la semana que viene.
Salí de su despacho y me dirigí al de Silver. Era otro despacho pequeño, en el que había una mesa con una foto de Silver y sus pingüinos. Había, encima de un mueble, una kusarigama y una katana expuestas. Silver estaba de pié, contemplando el campo de entrenamientos desde la ventana.
-Buenas tardes- dije.- Y espero que no se haga esperar su saludo, teniente.
Silver se puso firme. La mano le quedó justo encima del parche en el ojo.
-Señor, ¿a qué se debe esta inesperada visita?- Preguntó.
-La semana que viene, os enviaré a todos los tenientes recién incorporados a una misión de gran importancia- dije.- Oficialmente, se tratará de ayudar para una fiesta de jubilamiento, en concreto la de Ember Llamaviva.
-Señor- dijo.- Si es justo hacerlo, cuente conmigo.
-No sé si es justo- dije.- Pero es necesario.
Así, fui hablando uno por uno con todos ellos, para ordenarles estar listos para cualquier eventualidad en una misión de alto secreto. Pero lo que ocurrió en la misión lo diré más adelante.
Cuando la oscuridad de las tinieblas
se cierna sobre el mundo elemental
no debemos temer ni ir a tientas
o todo se cernirá en un gran mal.
Debemos luchar.
Cuando ocurra todo esto
hemos de ir a luchar al mal
con la materia del Alcaesto
y la energía del verde metal.
Debemos resistir.
El verde que de rojo viste,
la chica del pelo azul,
la sombra que dos dueños tuviste,
y el hijo de los Luftur.
Deberán hallar el camino
con ayuda de las sombras
y, con gran atino,
evitar que sean pasto de las bombas.
Cuando la llama viva se desvele
contad hasta tres.
Cuando el de una probeta hijo camine
la cuenta habrá terminado.
Cuando el tercero de fuego se desvele
esperad ventitrés.
Y aunque la entrada muchas cosas mine
la lucha habrá finalizado.
La coraza deberá guarnecerlos,
y el de fuego inventor,
proporcionará una para ellos,
móvil y contra el dolor.
Los cinco campeones de ahora
deberán ayudar al creador.
Este críptico poema decía que, para salvar a Aya necesitaríamos una elemental de Alcaesto, teníamos a Lluvia; un elemental de Uranio, estaba yo; el hijo de los Luftur era, evidentemente, Bore Luftur, último elemental de aire que no fuesen sus hijos de probeta. Era evidente que pronto se produciría ese encuentro, pues cada vez los problemas estaban siendo peores, aunque hiciésemos mucho por solucionarlos.
La llama viva era obvio a qué se refería: "contad hasta tres": tres generaciones a partir del primer gran miembro de la familia, Belenus Llamaviva. Se refería a Kaji. Era obvio que se estaba refiriendo a quiénes deberíamos estar allí y cuándo (cuando Llamaviva cumpliese 23 años). Lo que no sabía era dónde.
Miré los siguientes versos del poema:
Cuando todo parezca terminado
iniciaréis la búsqueda día y noche
universos dependen de vosotros,
de vuestros coches.
A quien espera, desespera,
de quien se espera, da de sí.
Las rimas de este verso
están ocultando una advertencia
o tal vez esté oculto el lugar.
No se sabe con certeza
a qué os vais a enfrentar.
Seguía con una secuencia que no estaba en verso, "130º 31' E. 500 Km." Ahora lo entendía todo. Esos versos aparentemente sin sentido eran el anagrama de "Ciudad Leona", estando seguidos por una serie de coordenadas polares, que medidas desde Leona estaban apuntando a una zona de Falconia muy montañosa.
De pronto, alguien dio tres golpes en la puerta y preguntó "¿Coronel Feynman? Era la voz de Quiri.
-Buenas tardes, mi coronel- dijo saludando.
-Descanse, teniente- dije.- Buenas tardes.
-Mi Coronel, era para avisarle de que el TANQUE está ya en perfectas condiciones- dijo Quiri.- De hecho, los cinco prototipos de las diversas versiones se comportan muy bien.
Sonreí. Ahora entendía lo de la coraza móvil.
-Muchas gracias- dije.
-¿Por qué, mi Coronel?- preguntó Quiri.
-Por todo- dije lacónicamente.
Seguí viendo los entrenamientos y seguí observando de cerca a esos cinco nuevos tenientes. Se supone que nos ayudarían a llegar a ese sitio, entonces. Vi que eran un perfecto equipo en algunas misiones que los envié conjuntamente.
Mientras tanto, logré acordar una reunión con el Rey, Lluvia, Kaji, Zap, Sôkar, Matarratas, Ember y Benjamín. Entramos todos en una sala privada del palacio real.
-El caso- dije- es que cada vez encuentro más sentido a los versos de la página 12 del libro de KV. Hablan de un encuentro en Falconia donde se decidirá todo, coincidiendo con el 23 cumpleaños de Kaji.
-Lo único a lo que no encontraba sentido- dijo Benjamín- fue a lo de la coraza.
-Acabo de encontrárselo- dije.- ¿Os acordáis de los cinco nuevos tenientes que ganaron la Liga este año? Pues resulta que dos de ellos han creado un vehículo acorazado, al que llaman Transporte Acorazado Nacional Que Utiliza Explosivos o TANQUE.
-Entonces, ¿ellos también están implicados?- preguntó Kaji.
-Eso parece- respondí.- Por cierto, ¿cuándo es tu cumpleaños?
-Dentro de dos semanas- dijo Kaji.
-Entonces no tenemos tiempo suficiente- dijo Ben.
-Razón de más para empezar con esto cuanto antes- dije.- ¿Algo más?
Nadie dijo nada.
-Pues entonces, vosotros cinco, estad preparados- dijo el Rey.- Oficialmente estaréis preparando la fiesta para la jubilación de Ember. Y tú, Feynman, quiero que consigas que esos cinco individuos y tú estéis para la fecha en Falconia.
Se levantó la sesión y cada uno tiró por su cuenta. Yo me introduje en el despacho del teniente Quiri. Era una sala pequeña, con una pizarra llena de ecuaciones químicas, planos de diseño y un póster del Kataido, la disciplina de combate de fuego, colgado en la pared. Quiri estaba escribiendo en un ordenador portátil, presumiblemente un informe.
-Hola- dijo.- Mi coronel, ¿sabía usted que las normas de educación son llamar a la puerta?
-Sí- dije.- Pero también sé que a los superiores se los saluda de pie, firme y con la mano derecha tocando la frente.
Quiri se levantó e hizo el saludo militar.
-Teniente- dije.- Tú, junto con Silver, FValley, Dazel y Raiki tenéis que estar listos para una semana. Es una misión importante, de la que os daré más datos la semana que viene. Pero quiero que tengas rodado y a punto el prototipo de TANQUE para el jueves de la semana que viene.
Salí de su despacho y me dirigí al de Silver. Era otro despacho pequeño, en el que había una mesa con una foto de Silver y sus pingüinos. Había, encima de un mueble, una kusarigama y una katana expuestas. Silver estaba de pié, contemplando el campo de entrenamientos desde la ventana.
-Buenas tardes- dije.- Y espero que no se haga esperar su saludo, teniente.
Silver se puso firme. La mano le quedó justo encima del parche en el ojo.
-Señor, ¿a qué se debe esta inesperada visita?- Preguntó.
-La semana que viene, os enviaré a todos los tenientes recién incorporados a una misión de gran importancia- dije.- Oficialmente, se tratará de ayudar para una fiesta de jubilamiento, en concreto la de Ember Llamaviva.
-Señor- dijo.- Si es justo hacerlo, cuente conmigo.
-No sé si es justo- dije.- Pero es necesario.
Así, fui hablando uno por uno con todos ellos, para ordenarles estar listos para cualquier eventualidad en una misión de alto secreto. Pero lo que ocurrió en la misión lo diré más adelante.
sábado, 9 de febrero de 2013
Las aventuras de Enrico Feynman 2x04: Comenzando una nueva vida.
Continuación de este fic.
En el juicio, se decidió encarcelar a Cerilla de por vida, y, como es normal, necesitábamos un sucesor. Entonces procedimos como se ha hecho siempre en el ejército de Leona: los capitanes y comandantes nos reunimos a votar al próximo coronel de la división roja.
-Necesitamos a alguien que sea leal, lo primero- dijo un comandante, el jefe militar de la región de Baiena.- Alguien que haya dado muestras de confianza siempre.
-Yo propongo a alguien- dijo un capitán. Era uno de los capitanes del distrito de Leona.- Propongo a Enrico Feynman. ¿A favor?
Vi que consideraban y me sentí halagado. Ciertamente, no me gustaba la idea. Aunque mi carrera sería incluso más meteórica que la de mi bisabuelo, no estaba preparado. Sin embargo, vi que más de la mitad de la gente levantaba la mano.
-Pues sea- dijo el comandante.- Enrico Feynman es el nuevo coronel.
Me puse en alto y dije:
-Os agradezco realmente que me hayáis elegido a mí. Haré cuanto esté en mi mano por proteger el mundo elemental y por ser un buen líder con mis subordinados.
Coronel... Yo. Aunque era una carrera meteórica y no inmerecida, yo no quería ser coronel. Sin embargo, era una ventaja. Ahora que era coronel, podía hacer diversas cosas por investigar sobre Aya y poder salvar a Aya. Y podía descifrar el libro sin que nadie dijera nada. Al fin y al cabo, Benjamín me había enseñado algo de Antiguo.
Sonreí. Además, íbamos a liberar a Bore Luftur, quien me reveló que KV estaba muerto. Aunque, eso ya lo sabía, le había visto morir de niño.
Ahora explicaré la muerte de KV:
Cuando apenas tenía 4 ó 5 años, hubo una visita a mi casa en Puebla Rara. Eran los 5 elementos, y venían a hablar con mi abuelo. Mi abuelo era científico de Reptilia, un eminente físico y químico. Los 5 elementos fueron a verle para hablar sobre Aya y el alcaesto. Poco después, Cerilla entró en la casa con algunos hombres de confianza. Aunque los demás habían huido, Ken no, y hubo un duro combate entre los dos. Cerilla se las arregló para asarlo vivo a tiempo. Por suerte, eso nos dio tiempo a huir a mis padres y a mí, cogiendo algunos libros importantes de la biblioteca de mi abuelo.
Esa es la historia, que no me molestaré en describir, pues fue duro vivirlo y más duro es recordarlo.
Me dirigí a mi nuevo despacho, donde me entregaron un nuevo uniforme de coronel. Coronel Feynman es algo que no suena mal, y ahora disfrutaba de una autoridad sin precedentes.
En mi despacho me llegaron informes: manifestaciones ecologistas en Reptilia, incendios en Aquarela... todo lo que solía ocurrir.
-Señor- dijo uno de mis hombres.- Mensaje del comandante de la región de Aquarela. Nuevos incendios en todas partes y caza furtiva.
-Soldado- dije.- Reúna a los capitanes de las guarniciones de Leona y envía un mensaje al capitán Tibu, de la guarnición 8218. Estamos tramitando su ascenso a comandante.
El soldado se cuadró, dijo el famoso "sí, señor" y salió corriendo. Aunque los incendios y la caza furtiva eran algo normal, la magnitud de lo ocurrido era muy superior a lo esperado. Y si no tomábamos medidas, la prensa nos echaría la culpa. Ya conocía bien a los periodistas.
Me reuní inmediatamente con algunos capitanes. Era una sala grande, apropiada para lo que tenía que decirles.
-Señores- comencé.- Van a ser ustedes y sus unidades redestinados a Aquarela, donde estarán al mando del comandante Tibu, elemental de agua. Sus órdenes: vigilar los bosques y lagos e impedir la creación de incendios o la caza furtiva. Es una orden directa.
-Señor- dijo un capitán.- No creo que haya transportes suficientes hacia Aquarela.
Ya había pensado en eso. Afortunadamente, tenía la ayuda del sobrino de Crisol, Quiri. Quiri era un joven inventor y había creado, junto con un amigo suyo y también teniente de la división blanca llamado Raiki, algo que nos ayudaría: el Coche Automático Multifunción Inicialmente Ocupado por Nadie o CAMION. Además de que estaba desarrollando un nuevo arma conocida como Transporte Acorazado Nacional Que Utiliza Explosivos o TANQUE.
-Supongo que ustedes recordarán al teniente Quiri y al teniente Raiki, de la División Blanca.
-¿Cómo nos transportaremos?- siguieron preguntando.- No hay suficientes transportes lagarto.
-Kikikiki- rió Quiri.- El CAMION es capaz de llevar hasta 50 elementales, dirigido por cualquier tipo de elemental. Hemos conseguido construir unos 200 prototipos, más que suficiente para transportar a todas sus unidades. Además de que es mucho más rápido que los transportes lagarto.
-Bien- dije.- Como han podido comprobar, tenemos transporte y así matamos dos pájaros de un tiro: probamos en rodaje esos transportes y les llevamos a todos a sus nuevos destinos.
De mala gana, los capitanes fueron llevando a sus unidades a los transportes, supervisados por mí personalmente. Lo único era que tenía que ir a Aquarela yo también. Fui en uno de los transportes, acompañado por una orden de ascenso firmada por el Rey, y también con sus nuevos galones de comandante.
Llegamos a la base de Lago Azul por la noche, en la mitad de tiempo que tardan los transportes lagarto. Me encontré con el capitán y le dí la orden de ascenso a comandante y los galones de dicho rango. Estuvimos hablando un buen rato en la enorme base.
-Capitán- dije.- Creo que en su última carta afirmaba que necesita refuerzos para la defensa forestal, debido a las bajas causadas por la guerra civil del año pasado. Pues ya las tiene.
-Gracias, mi coronel- dijo. Hizo el saludo y añadió:- ¿eso no es todo, verdad?
-No- dije tajantemente.- También te hemos subido de rango, porque he decidido darle mayor importancia a tu sector. Por lo que veo, Aquarela es tan bella como Reptilia.
-No he visitado nunca Reptilia- dijo.- Pero, por lo que me han contado, las selvas son espléndidas, y las montañas de Pueblo Raro son conocidas por sus metales con propiedades extrañas.
-Dímelo a mí- reí.- Entre que soy de Pueblo Raro y que soy elemental de Uranio, algo ha visto. Cuídese, comandante.
Los camiones volvieron, y yo con ellos. Estuve al día siguiente de vuelta en Ciudad Leona, donde tuve que hacer más y más papeleo absurdo para conseguir que en la División Blanca se diesen más prisa en terminar los diseños en fase de pruebas, seguidos de tres días de papeleo para los nuevos ingresos en las SS. Sin duda, a pesar de los privilegios, el trabajo de coronel es duro.
Para recrearme, me puse a ver algunos entrenamientos. Vi, por ejemplo, a una teniente elemental de agua llamada Silver, efectuando técnicas bastante avanzadas para su edad. Entonces me acordé de ella, y de ellos cinco. Esos cinco eran un equipo que había ganado la liga elemental ese año. Estaba formado por Silver- elemental de agua (División Roja), FV- elemental de sombra (división roja), Dazel- elemental de sombra (División azul), Quiri- elemental de fuego (división blanca, por si no te acuerdas de lo que hay escrito hace cinco párrafos) y Raiki- elemental de rayo (división blanca también). Estos cinco me hicieron pensar en mi antiguo equipo y en dónde estarían o si se quejarían de que yo hubiese sido el coronel más joven de la historia, más incluso que Belenus Llamaviva.
En el juicio, se decidió encarcelar a Cerilla de por vida, y, como es normal, necesitábamos un sucesor. Entonces procedimos como se ha hecho siempre en el ejército de Leona: los capitanes y comandantes nos reunimos a votar al próximo coronel de la división roja.
-Necesitamos a alguien que sea leal, lo primero- dijo un comandante, el jefe militar de la región de Baiena.- Alguien que haya dado muestras de confianza siempre.
-Yo propongo a alguien- dijo un capitán. Era uno de los capitanes del distrito de Leona.- Propongo a Enrico Feynman. ¿A favor?
Vi que consideraban y me sentí halagado. Ciertamente, no me gustaba la idea. Aunque mi carrera sería incluso más meteórica que la de mi bisabuelo, no estaba preparado. Sin embargo, vi que más de la mitad de la gente levantaba la mano.
-Pues sea- dijo el comandante.- Enrico Feynman es el nuevo coronel.
Me puse en alto y dije:
-Os agradezco realmente que me hayáis elegido a mí. Haré cuanto esté en mi mano por proteger el mundo elemental y por ser un buen líder con mis subordinados.
Coronel... Yo. Aunque era una carrera meteórica y no inmerecida, yo no quería ser coronel. Sin embargo, era una ventaja. Ahora que era coronel, podía hacer diversas cosas por investigar sobre Aya y poder salvar a Aya. Y podía descifrar el libro sin que nadie dijera nada. Al fin y al cabo, Benjamín me había enseñado algo de Antiguo.
Sonreí. Además, íbamos a liberar a Bore Luftur, quien me reveló que KV estaba muerto. Aunque, eso ya lo sabía, le había visto morir de niño.
Ahora explicaré la muerte de KV:
Cuando apenas tenía 4 ó 5 años, hubo una visita a mi casa en Puebla Rara. Eran los 5 elementos, y venían a hablar con mi abuelo. Mi abuelo era científico de Reptilia, un eminente físico y químico. Los 5 elementos fueron a verle para hablar sobre Aya y el alcaesto. Poco después, Cerilla entró en la casa con algunos hombres de confianza. Aunque los demás habían huido, Ken no, y hubo un duro combate entre los dos. Cerilla se las arregló para asarlo vivo a tiempo. Por suerte, eso nos dio tiempo a huir a mis padres y a mí, cogiendo algunos libros importantes de la biblioteca de mi abuelo.
Esa es la historia, que no me molestaré en describir, pues fue duro vivirlo y más duro es recordarlo.
Me dirigí a mi nuevo despacho, donde me entregaron un nuevo uniforme de coronel. Coronel Feynman es algo que no suena mal, y ahora disfrutaba de una autoridad sin precedentes.
En mi despacho me llegaron informes: manifestaciones ecologistas en Reptilia, incendios en Aquarela... todo lo que solía ocurrir.
-Señor- dijo uno de mis hombres.- Mensaje del comandante de la región de Aquarela. Nuevos incendios en todas partes y caza furtiva.
-Soldado- dije.- Reúna a los capitanes de las guarniciones de Leona y envía un mensaje al capitán Tibu, de la guarnición 8218. Estamos tramitando su ascenso a comandante.
El soldado se cuadró, dijo el famoso "sí, señor" y salió corriendo. Aunque los incendios y la caza furtiva eran algo normal, la magnitud de lo ocurrido era muy superior a lo esperado. Y si no tomábamos medidas, la prensa nos echaría la culpa. Ya conocía bien a los periodistas.
Me reuní inmediatamente con algunos capitanes. Era una sala grande, apropiada para lo que tenía que decirles.
-Señores- comencé.- Van a ser ustedes y sus unidades redestinados a Aquarela, donde estarán al mando del comandante Tibu, elemental de agua. Sus órdenes: vigilar los bosques y lagos e impedir la creación de incendios o la caza furtiva. Es una orden directa.
-Señor- dijo un capitán.- No creo que haya transportes suficientes hacia Aquarela.
Ya había pensado en eso. Afortunadamente, tenía la ayuda del sobrino de Crisol, Quiri. Quiri era un joven inventor y había creado, junto con un amigo suyo y también teniente de la división blanca llamado Raiki, algo que nos ayudaría: el Coche Automático Multifunción Inicialmente Ocupado por Nadie o CAMION. Además de que estaba desarrollando un nuevo arma conocida como Transporte Acorazado Nacional Que Utiliza Explosivos o TANQUE.
-Supongo que ustedes recordarán al teniente Quiri y al teniente Raiki, de la División Blanca.
-¿Cómo nos transportaremos?- siguieron preguntando.- No hay suficientes transportes lagarto.
-Kikikiki- rió Quiri.- El CAMION es capaz de llevar hasta 50 elementales, dirigido por cualquier tipo de elemental. Hemos conseguido construir unos 200 prototipos, más que suficiente para transportar a todas sus unidades. Además de que es mucho más rápido que los transportes lagarto.
-Bien- dije.- Como han podido comprobar, tenemos transporte y así matamos dos pájaros de un tiro: probamos en rodaje esos transportes y les llevamos a todos a sus nuevos destinos.
De mala gana, los capitanes fueron llevando a sus unidades a los transportes, supervisados por mí personalmente. Lo único era que tenía que ir a Aquarela yo también. Fui en uno de los transportes, acompañado por una orden de ascenso firmada por el Rey, y también con sus nuevos galones de comandante.
Llegamos a la base de Lago Azul por la noche, en la mitad de tiempo que tardan los transportes lagarto. Me encontré con el capitán y le dí la orden de ascenso a comandante y los galones de dicho rango. Estuvimos hablando un buen rato en la enorme base.
-Capitán- dije.- Creo que en su última carta afirmaba que necesita refuerzos para la defensa forestal, debido a las bajas causadas por la guerra civil del año pasado. Pues ya las tiene.
-Gracias, mi coronel- dijo. Hizo el saludo y añadió:- ¿eso no es todo, verdad?
-No- dije tajantemente.- También te hemos subido de rango, porque he decidido darle mayor importancia a tu sector. Por lo que veo, Aquarela es tan bella como Reptilia.
-No he visitado nunca Reptilia- dijo.- Pero, por lo que me han contado, las selvas son espléndidas, y las montañas de Pueblo Raro son conocidas por sus metales con propiedades extrañas.
-Dímelo a mí- reí.- Entre que soy de Pueblo Raro y que soy elemental de Uranio, algo ha visto. Cuídese, comandante.
Los camiones volvieron, y yo con ellos. Estuve al día siguiente de vuelta en Ciudad Leona, donde tuve que hacer más y más papeleo absurdo para conseguir que en la División Blanca se diesen más prisa en terminar los diseños en fase de pruebas, seguidos de tres días de papeleo para los nuevos ingresos en las SS. Sin duda, a pesar de los privilegios, el trabajo de coronel es duro.
Para recrearme, me puse a ver algunos entrenamientos. Vi, por ejemplo, a una teniente elemental de agua llamada Silver, efectuando técnicas bastante avanzadas para su edad. Entonces me acordé de ella, y de ellos cinco. Esos cinco eran un equipo que había ganado la liga elemental ese año. Estaba formado por Silver- elemental de agua (División Roja), FV- elemental de sombra (división roja), Dazel- elemental de sombra (División azul), Quiri- elemental de fuego (división blanca, por si no te acuerdas de lo que hay escrito hace cinco párrafos) y Raiki- elemental de rayo (división blanca también). Estos cinco me hicieron pensar en mi antiguo equipo y en dónde estarían o si se quejarían de que yo hubiese sido el coronel más joven de la historia, más incluso que Belenus Llamaviva.
miércoles, 30 de enero de 2013
Algunas imágenes (fanart):
Son algunos fanarts de 5 elementos que he hecho (basándome en mi fanfic).
Enrico Feynman. Me ha quedado bastante mal, pero entre mi pulso y que uso paint, era de esperar.
Ya iré posteando más imágenes.
Enrico Feynman. Me ha quedado bastante mal, pero entre mi pulso y que uso paint, era de esperar.
Ya iré posteando más imágenes.
martes, 29 de enero de 2013
La Guerra de los Elementos:
Este es otro fanfic posiblemente canónico de 5 elementos. Está basado unos años antes del día 0 y narrado por Enrico Feynman.
De los conflictos que ha habido en la historia del mundo elemental, el más terrible, quitando la guerra del día 0, es posiblemente la que se conoce como "Guerra de los Elementos" o "Gran Guerra", pocos años antes del día 0 y es el preludio a lo que fueron todos los sucesos del día 0. He aquí como sucedió. Lo sé muy bien, lo recuerdo de unos libros que conseguí guardar antes de que se incendiase la casa de mis padres.
Ciudad Leona, año -10:
Ciudad Leona era una ciudad importante en aquellos días. Era la capital del Reino de Leona, uno de los 7 grandes reinos y uno de los tres más grandes y poderosos, solo comparable a Aquarela y a Falconia. Sin embargo, había un problema acuciante: necesitaban obtener agua.
Entonces, comenzó la sesión del consejo de ministros. El Rey acababa de convocarlo para buscar un modo de salir de esa crisis. El ministro de recursos básicos, Albert Llamaviva, fue el primero en hablar:
-La situación es crítica. Nuestras reservas de agua son deficientes, y dentro de nada empezará a notarse sequía.
-¿No tenemos elementales de agua?- repuso el ministro de agricultura.
-No los suficientes- repuso Llamaviva.- Debemos centrarnos en aumentar en todo lo posible la producción de agua. Incluso es posible que necesitemos redestinar a los pocos soldados elementales de agua.
-¿Tiene alguna idea de defensa?- preguntó el ministro de defensa.
-Nunca he querido tenerla, señor ministro- dijo Llamaviva.
-Entonces, ¿sabe que lo que está diciendo supone dejar nuestras fronteras parcialmente desprotegidas frente ataques enemigos?- dijo el ministro de defensa.
-Señores- interrumpió el ministro de exteriores,- es necesario que lleguemos a una solución. Si no podemos producir ese agua, debemos tomarla.
-Creo que podríamos hacer algo así- comenzó el ministro de defensa.- Baiena y Aquarela están suficientemente cerca y poseen una población de elementales de agua importante.
-Aquarela posee un ejército considerable- comenzó Llamaviva.- Y sabemos que Baiena cuenta con suficientes fuerzas para defender a su gente y sus reservas de agua. ¿No son sus fuerzas (las de Aquarela) contra las que nos advierte todos los años cuando necesita más tropas y más presupuesto? ¿Acaso lo hace pensando que son débiles?
-Señores- dijo al final el Rey,- se aprueba el plan. Se realizará un ataque considerable a fin de apoderarnos de parte del territorio y de las reservas de agua de Baiena y de Aquarela. Dentro de 2 meses comenzarán las hostilidades.
Cuartel general del estado mayor:
-¡Esto es inaceptable!- gritó el capitán Ígneus, elemental de fuego y jefe del teatro sudoeste.- En dos meses, es más que probable que nos descubran. Deberíamos utilizar el plan de represalias rápidas. En menos de 24 horas podemos pasar de la paz a la guerra.
-Capitán, la decisión ya está tomada- dijo el coronel Jones.- Ni usted, ni yo podemos hacer nada más que prepararnos para el día D, en marzo. Ahora, tiene que preparar a sus tropas para que estén a punto antes de ese día.
-Va a ser duro- repuso el capitán.- Una cosa es hacer que los soldados se pongan firmes y obedezcan órdenes y otra muy distinta que luchen a muerte del modo que esperamos. En cualquier caso, voy a ordenar a mis tenientes que ultimen los preparativos. Aunque necesito más tropas en mi teatro.
-¿5000 elementales no son suficientes?- preguntó con inquina el coronel.- No puedo darte más tropas porque no las tenemos en el teatro. Recuerda que buena parte de las tropas van a los teatros noroeste, oeste y sur para protegernos de ataques desde Aquarela, Falconia y Rocosa.
-Haré lo que pueda- dijo el capitán.- Yo solo pido a 5 hombres.
-¿Quiénes?- preguntó el coronel.
-Ken Válbrandur, Albert Krilin, Bore Luftur, Hodr Arian y Jaro Hallomormur- dijo el capitán.
-Los tendrá- fue la lacónica respuesta del coronel.
El capitán marchó al teatro sudoeste. Era un teatro con pocos hombres. Aunque eran suficientes para mantener a raya ataques desde Baiena, atacar era otro asunto.
Pueblo Raro, Reptilia:
Pueblo Raro era un pueblo de Reptilia poco conocido. Quizás lo más importante es que el jefe del ejército de Reptilia fuese de allí. Se llamaba Albert Feynman- mi bisabuelo, elemental de Uranio, y era el motivo de que Leona no los hubiese invadido. Todos le conocían y respetaban, hasta el hecho de que había sido nombrado coronel, tras la jubilación de Roble Salícáceus, elemental de planta.
Mi bisabuelo había vuelto al pueblo tras varios años, solo para dejar de recibir noticias inquietantes. Los espías en Leona le revelaban que había escasez de agua y que se estaban llevando a cabo una mejora en los entrenamientos y en el reclutamiento sorprendente. Esperaba tener en el pueblo unos días de paz, y los tuvo. Poco después, tuvo que volver a la capital de Reptilia.
Capital de Reptilia:
Un soldado de Reptilia, con un uniforme militar verde que asemejaba más a un mono de cuero con dos hombreras y algunas placas protectoras en el interior y una boina cuartelera se acercó al coronel Feynman.
-Mi coronel, nuevo informe. Los 5 elementos están cerca de Baiena, en lo que supone el teatro sudoeste de Leona.
-Entiendo- dijo el coronel Feynman.- Que envíen una copia de este informe a Aquarela y a Baiena. Y que comiencen preparativos para una movilización general.
El coronel Feynman sabía lo que iba a ocurrir, y sospechaba que sería una alarma bastante importante. Pidió una audiencia con el Rey.
-Majestad- dijo el coronel.- Tenemos un problema.
-¿Y bien?- preguntó el rey de Reptilia.
-Leona se está preparando para una guerra generalizada- dijo el coronel.- Si están pensando en expandirse hacia el sur, esto se convertirá en un caos. Recuerde cuando hace 3 años intentaron aumentar su frontera sur. De no ser por mí, lo consigue. Y no podemos correr el riesgo de contaminar la vida del este de nuestro país otra vez.
-Bien- dijo.- Tengo que concertar una alianza con Baiena y con Rocosa, y tengo que intentar un pacto de no agresión. Si los otros tres reinos comienzan una guerra, esto es el caos.
-Veo que comprende la gravedad de la situación, Majestad- dijo el coronel.- De todos modos, voy a comenzar la movilización cuanto antes.
Lago Azul, Aquarela:
El estado mayor de Aquarela se reunía en una sala gris del palacio. Tras la información que habían conseguido las agencias de espionaje, el caos parecía extenderse.
-Señores- dijo el comandante en jefe.- Es obvio que Leona intenta expandirse hacia el sudoeste. Aunque no peligren nuestras fronteras, sería preciso enviar un cuerpo expedicionario a Baiena, para que enlazase con sus fuerzas.
De pronto, un soldado vestido con un uniforme azul, llevando un casco (también azul) que tapaba solo la parte posterior y central de la cabeza, entró en la sala.
-Mi coronel, informan que Leona acaba de declararle la guerra a Aquarela. Ahora mismo, sus tropas del oeste están avanzando sobre nuestro territorio.
-Que envíen las fuerzas del teatro sur como cuerpo expedicionario- dijo el coronel.- Y que envíen a las fuerzas del oeste a proteger el este.
El envío de tropas por parte de Aquarela fue rápido. Camiones tortugas llenos de soldados con uniforme azul fueron llegando en pocos días al frente. Lo que mi abuelo quería evitar era ya una realidad.
Baiena, frente sudoeste:
Un soldado con uniforme rojo atendió al capitán Ígneus. Estaba reunido con el ministro Llamaviva y con su hijo.
-Entonces- dijo Ígneus- eres el capitán Belenus Llamaviva. Aunque tus aptitudes son buenas, tienes poca experiencia para este tipo de frente.
-Sí, señor- dijo Belenus.- Por eso vengo, a adquirir experiencia.
-Ser soldado en el frente es muy distinto a ser soldado en la capital- dijo Ígneus.- Aquí los permisos no se dan, hay días que no tenemos comida porque el enemigo ha cortado las líneas de suministros y cosas así. Además, esta no es una guerra cualquiera. Tu padre puede contarlo mejor que nadie. Al fin y al cabo, estuvo en primera línea de fuego en la guerra contra Falconia de hace 20 años.
-Señor, lamento interrumpirle- dijo el soldado.- Pero, tiene que ver esto.
-Espero que sea importante- dijo el capitán.
-Según este informe, es posible esperar ataques en su teatro por parte de un cuerpo expedicionario de Aquarela- dijo el soldado.- En el teatro sur, Reptilia ha conseguido una alianza con Rocosa y con Baiena. Parece que este no será el avance fácil que esperábamos.
-¿Tu nombre?- preguntó el capitán Ígneus.
-Bob, señor.
-Bien- dijo Ígneus.- Serás mi guardaespaldas. Y te presento a Belenus Llamaviva, que a partir de ahora es mi segundo al mando.
-Encantado, mi capitán.
Los dos hicieron el saludo militar.
-¿Cuántas fuerzas hay en nuestro teatro?- preguntó Belenus.
-Ahora mismo hay 3000 de Aquarela, unos 2500 de Baiena, 2500 de Reptilia y 1000 de Rocosa- dijo Bob.- Estamos en inferioridad manifiesta.
-Creo que es la hora de sacar la artillería pesada- dijo el capitán Ígneus.- Lo único que espero es no causar demasiados daños laterales.
-¿Cuál es nuestra artillería pesada?- preguntó Belenus.
-Los cinco elementos- dijo Ígneus.- Vamos a verles al campo de batalla.- ¡Fénix volante level A!
Ígneus y Belenus volaron al campo de batalla, donde la lucha era sangrienta sin igual. Allí vieron a uno de los 5 elementos, elemental de aire, destrozar impunemente un batallón de 300 soldados de Reptilia. De pronto, llegó alguien.
-Vaya, vaya, vaya- dijo el coronel Feynman.- Conque a los 5 elementos envían ahora. Pues así podréis probar nuestro poder.
Entonces, se sucedió una explosión enorme centrada en el elemental de aire. Ese elemental cayó tendido, muerto. Era Aerio Luftur, el padre de Bore Luftur, y casi tan buen guerrero como él. La onda expansiva dio también a Ígneus, pero Belenus pudo huir a tiempo, quedándose con el Fénix volante.
Belenus fue a alertar a las tropas. Ahora él estaba al mando, ahora él daba las órdenes y ahora era el momento de hacer lo que se tenía que hacer. Ordenó establecer el frente y atrincherar a las tropas que quedaban más al este, y ordenó fortificar la frontera actual como paso para defenderse hasta que llegaran los refuerzos. Esos refuerzos llegaron a tiempo. 10.000 hombres más para reforzar el frente, un esfuerzo considerable para una guerra a tres frentes que ocupaba todo el centro del mundo elemental.
Belenus hizo avanzar a esas tropas y logró los objetivos que se querían conseguir. 2.000 elementales de agua habían sido hechos prisioneros, y ya no había motivo para luchar en ese frente.
Mientras tanto, en el frente norte, las cosas iban mejor. Media Falconia había caído ya ante 20.000 hombres de Leona, que habían asaltado las posiciones fronterizas y aniquilado las defensas en pocas horas. La capital estaba ya al caer.
Tras esto, el consejo de ministros de Leona vio que era prudente terminar las hostilidades. Habían avanzado a costa de bajas y, aunque su poder militar era enorme, necesitaban gente. Belenus fue el encargado de negociar la paz y se creo un consejo de reyes para que no volviera a ocurrir.
Esta guerra, aunque corta, tuvo muchas consecuencias. Primero, fijó las fronteras actuales entre las provincias. Segundo, es el motivo de que comenzase la meteórica carrera militar de Belenus Llamaviva, al que se consideró siempre un genio de la estrategia y un reputado guerrero. Belenus fue ascendido tras la guerra, debido al éxito que tuvo su campaña y a la muerte del anterior coronel.
Tercero, fue la primera gran aparición de los 5 elementos, y que posteriormente Bore sustituyó a su difunto padre como miembro del equipo..
De los conflictos que ha habido en la historia del mundo elemental, el más terrible, quitando la guerra del día 0, es posiblemente la que se conoce como "Guerra de los Elementos" o "Gran Guerra", pocos años antes del día 0 y es el preludio a lo que fueron todos los sucesos del día 0. He aquí como sucedió. Lo sé muy bien, lo recuerdo de unos libros que conseguí guardar antes de que se incendiase la casa de mis padres.
Ciudad Leona, año -10:
Ciudad Leona era una ciudad importante en aquellos días. Era la capital del Reino de Leona, uno de los 7 grandes reinos y uno de los tres más grandes y poderosos, solo comparable a Aquarela y a Falconia. Sin embargo, había un problema acuciante: necesitaban obtener agua.
Entonces, comenzó la sesión del consejo de ministros. El Rey acababa de convocarlo para buscar un modo de salir de esa crisis. El ministro de recursos básicos, Albert Llamaviva, fue el primero en hablar:
-La situación es crítica. Nuestras reservas de agua son deficientes, y dentro de nada empezará a notarse sequía.
-¿No tenemos elementales de agua?- repuso el ministro de agricultura.
-No los suficientes- repuso Llamaviva.- Debemos centrarnos en aumentar en todo lo posible la producción de agua. Incluso es posible que necesitemos redestinar a los pocos soldados elementales de agua.
-¿Tiene alguna idea de defensa?- preguntó el ministro de defensa.
-Nunca he querido tenerla, señor ministro- dijo Llamaviva.
-Entonces, ¿sabe que lo que está diciendo supone dejar nuestras fronteras parcialmente desprotegidas frente ataques enemigos?- dijo el ministro de defensa.
-Señores- interrumpió el ministro de exteriores,- es necesario que lleguemos a una solución. Si no podemos producir ese agua, debemos tomarla.
-Creo que podríamos hacer algo así- comenzó el ministro de defensa.- Baiena y Aquarela están suficientemente cerca y poseen una población de elementales de agua importante.
-Aquarela posee un ejército considerable- comenzó Llamaviva.- Y sabemos que Baiena cuenta con suficientes fuerzas para defender a su gente y sus reservas de agua. ¿No son sus fuerzas (las de Aquarela) contra las que nos advierte todos los años cuando necesita más tropas y más presupuesto? ¿Acaso lo hace pensando que son débiles?
-Señores- dijo al final el Rey,- se aprueba el plan. Se realizará un ataque considerable a fin de apoderarnos de parte del territorio y de las reservas de agua de Baiena y de Aquarela. Dentro de 2 meses comenzarán las hostilidades.
Cuartel general del estado mayor:
-¡Esto es inaceptable!- gritó el capitán Ígneus, elemental de fuego y jefe del teatro sudoeste.- En dos meses, es más que probable que nos descubran. Deberíamos utilizar el plan de represalias rápidas. En menos de 24 horas podemos pasar de la paz a la guerra.
-Capitán, la decisión ya está tomada- dijo el coronel Jones.- Ni usted, ni yo podemos hacer nada más que prepararnos para el día D, en marzo. Ahora, tiene que preparar a sus tropas para que estén a punto antes de ese día.
-Va a ser duro- repuso el capitán.- Una cosa es hacer que los soldados se pongan firmes y obedezcan órdenes y otra muy distinta que luchen a muerte del modo que esperamos. En cualquier caso, voy a ordenar a mis tenientes que ultimen los preparativos. Aunque necesito más tropas en mi teatro.
-¿5000 elementales no son suficientes?- preguntó con inquina el coronel.- No puedo darte más tropas porque no las tenemos en el teatro. Recuerda que buena parte de las tropas van a los teatros noroeste, oeste y sur para protegernos de ataques desde Aquarela, Falconia y Rocosa.
-Haré lo que pueda- dijo el capitán.- Yo solo pido a 5 hombres.
-¿Quiénes?- preguntó el coronel.
-Ken Válbrandur, Albert Krilin, Bore Luftur, Hodr Arian y Jaro Hallomormur- dijo el capitán.
-Los tendrá- fue la lacónica respuesta del coronel.
El capitán marchó al teatro sudoeste. Era un teatro con pocos hombres. Aunque eran suficientes para mantener a raya ataques desde Baiena, atacar era otro asunto.
Pueblo Raro, Reptilia:
Pueblo Raro era un pueblo de Reptilia poco conocido. Quizás lo más importante es que el jefe del ejército de Reptilia fuese de allí. Se llamaba Albert Feynman- mi bisabuelo, elemental de Uranio, y era el motivo de que Leona no los hubiese invadido. Todos le conocían y respetaban, hasta el hecho de que había sido nombrado coronel, tras la jubilación de Roble Salícáceus, elemental de planta.
Mi bisabuelo había vuelto al pueblo tras varios años, solo para dejar de recibir noticias inquietantes. Los espías en Leona le revelaban que había escasez de agua y que se estaban llevando a cabo una mejora en los entrenamientos y en el reclutamiento sorprendente. Esperaba tener en el pueblo unos días de paz, y los tuvo. Poco después, tuvo que volver a la capital de Reptilia.
Capital de Reptilia:
Un soldado de Reptilia, con un uniforme militar verde que asemejaba más a un mono de cuero con dos hombreras y algunas placas protectoras en el interior y una boina cuartelera se acercó al coronel Feynman.
-Mi coronel, nuevo informe. Los 5 elementos están cerca de Baiena, en lo que supone el teatro sudoeste de Leona.
-Entiendo- dijo el coronel Feynman.- Que envíen una copia de este informe a Aquarela y a Baiena. Y que comiencen preparativos para una movilización general.
El coronel Feynman sabía lo que iba a ocurrir, y sospechaba que sería una alarma bastante importante. Pidió una audiencia con el Rey.
-Majestad- dijo el coronel.- Tenemos un problema.
-¿Y bien?- preguntó el rey de Reptilia.
-Leona se está preparando para una guerra generalizada- dijo el coronel.- Si están pensando en expandirse hacia el sur, esto se convertirá en un caos. Recuerde cuando hace 3 años intentaron aumentar su frontera sur. De no ser por mí, lo consigue. Y no podemos correr el riesgo de contaminar la vida del este de nuestro país otra vez.
-Bien- dijo.- Tengo que concertar una alianza con Baiena y con Rocosa, y tengo que intentar un pacto de no agresión. Si los otros tres reinos comienzan una guerra, esto es el caos.
-Veo que comprende la gravedad de la situación, Majestad- dijo el coronel.- De todos modos, voy a comenzar la movilización cuanto antes.
Lago Azul, Aquarela:
El estado mayor de Aquarela se reunía en una sala gris del palacio. Tras la información que habían conseguido las agencias de espionaje, el caos parecía extenderse.
-Señores- dijo el comandante en jefe.- Es obvio que Leona intenta expandirse hacia el sudoeste. Aunque no peligren nuestras fronteras, sería preciso enviar un cuerpo expedicionario a Baiena, para que enlazase con sus fuerzas.
De pronto, un soldado vestido con un uniforme azul, llevando un casco (también azul) que tapaba solo la parte posterior y central de la cabeza, entró en la sala.
-Mi coronel, informan que Leona acaba de declararle la guerra a Aquarela. Ahora mismo, sus tropas del oeste están avanzando sobre nuestro territorio.
-Que envíen las fuerzas del teatro sur como cuerpo expedicionario- dijo el coronel.- Y que envíen a las fuerzas del oeste a proteger el este.
El envío de tropas por parte de Aquarela fue rápido. Camiones tortugas llenos de soldados con uniforme azul fueron llegando en pocos días al frente. Lo que mi abuelo quería evitar era ya una realidad.
Baiena, frente sudoeste:
Un soldado con uniforme rojo atendió al capitán Ígneus. Estaba reunido con el ministro Llamaviva y con su hijo.
-Entonces- dijo Ígneus- eres el capitán Belenus Llamaviva. Aunque tus aptitudes son buenas, tienes poca experiencia para este tipo de frente.
-Sí, señor- dijo Belenus.- Por eso vengo, a adquirir experiencia.
-Ser soldado en el frente es muy distinto a ser soldado en la capital- dijo Ígneus.- Aquí los permisos no se dan, hay días que no tenemos comida porque el enemigo ha cortado las líneas de suministros y cosas así. Además, esta no es una guerra cualquiera. Tu padre puede contarlo mejor que nadie. Al fin y al cabo, estuvo en primera línea de fuego en la guerra contra Falconia de hace 20 años.
-Señor, lamento interrumpirle- dijo el soldado.- Pero, tiene que ver esto.
-Espero que sea importante- dijo el capitán.
-Según este informe, es posible esperar ataques en su teatro por parte de un cuerpo expedicionario de Aquarela- dijo el soldado.- En el teatro sur, Reptilia ha conseguido una alianza con Rocosa y con Baiena. Parece que este no será el avance fácil que esperábamos.
-¿Tu nombre?- preguntó el capitán Ígneus.
-Bob, señor.
-Bien- dijo Ígneus.- Serás mi guardaespaldas. Y te presento a Belenus Llamaviva, que a partir de ahora es mi segundo al mando.
-Encantado, mi capitán.
Los dos hicieron el saludo militar.
-¿Cuántas fuerzas hay en nuestro teatro?- preguntó Belenus.
-Ahora mismo hay 3000 de Aquarela, unos 2500 de Baiena, 2500 de Reptilia y 1000 de Rocosa- dijo Bob.- Estamos en inferioridad manifiesta.
-Creo que es la hora de sacar la artillería pesada- dijo el capitán Ígneus.- Lo único que espero es no causar demasiados daños laterales.
-¿Cuál es nuestra artillería pesada?- preguntó Belenus.
-Los cinco elementos- dijo Ígneus.- Vamos a verles al campo de batalla.- ¡Fénix volante level A!
Ígneus y Belenus volaron al campo de batalla, donde la lucha era sangrienta sin igual. Allí vieron a uno de los 5 elementos, elemental de aire, destrozar impunemente un batallón de 300 soldados de Reptilia. De pronto, llegó alguien.
-Vaya, vaya, vaya- dijo el coronel Feynman.- Conque a los 5 elementos envían ahora. Pues así podréis probar nuestro poder.
Entonces, se sucedió una explosión enorme centrada en el elemental de aire. Ese elemental cayó tendido, muerto. Era Aerio Luftur, el padre de Bore Luftur, y casi tan buen guerrero como él. La onda expansiva dio también a Ígneus, pero Belenus pudo huir a tiempo, quedándose con el Fénix volante.
Belenus fue a alertar a las tropas. Ahora él estaba al mando, ahora él daba las órdenes y ahora era el momento de hacer lo que se tenía que hacer. Ordenó establecer el frente y atrincherar a las tropas que quedaban más al este, y ordenó fortificar la frontera actual como paso para defenderse hasta que llegaran los refuerzos. Esos refuerzos llegaron a tiempo. 10.000 hombres más para reforzar el frente, un esfuerzo considerable para una guerra a tres frentes que ocupaba todo el centro del mundo elemental.
Belenus hizo avanzar a esas tropas y logró los objetivos que se querían conseguir. 2.000 elementales de agua habían sido hechos prisioneros, y ya no había motivo para luchar en ese frente.
Mientras tanto, en el frente norte, las cosas iban mejor. Media Falconia había caído ya ante 20.000 hombres de Leona, que habían asaltado las posiciones fronterizas y aniquilado las defensas en pocas horas. La capital estaba ya al caer.
Tras esto, el consejo de ministros de Leona vio que era prudente terminar las hostilidades. Habían avanzado a costa de bajas y, aunque su poder militar era enorme, necesitaban gente. Belenus fue el encargado de negociar la paz y se creo un consejo de reyes para que no volviera a ocurrir.
Esta guerra, aunque corta, tuvo muchas consecuencias. Primero, fijó las fronteras actuales entre las provincias. Segundo, es el motivo de que comenzase la meteórica carrera militar de Belenus Llamaviva, al que se consideró siempre un genio de la estrategia y un reputado guerrero. Belenus fue ascendido tras la guerra, debido al éxito que tuvo su campaña y a la muerte del anterior coronel.
Tercero, fue la primera gran aparición de los 5 elementos, y que posteriormente Bore sustituyó a su difunto padre como miembro del equipo..
viernes, 25 de enero de 2013
Las aventuras de Enrico Feynman 2x03
Capítulo 3º de la segunda saga:
Habían pasado varios días, en los que leí y releí los informes y el interrogatorio del elemental de fuego terrorista. Por lo que parece, estaban buscando distraernos. Pero... ¿distraernos de qué? Entonces lo sospeché. Ya se acercaba el día de la energía, y miles de elementales vendrían aquí a pasar las fiestas. De pronto, se me ocurrió. Ya sabía y podía contaros quién era el prisionero. Se trataba de un teniente expulsado hace 8 años, que estaba en búsqueda y captura por buscar información confidencial. Su nombre era Iguel Adler.
Me tocaba a mí hablar con él. Llegué a su celda y comencé.
-Así que te toca a ti interrogarme- dijo.- Tú, el puño radioactivo del Rey.
-Sí, y como ves, tardé menos tiempo en ascender que tú- dije.- De todos modos, explica por qué los incendios.
-Había encontrado a gente peligrosa- dijo.- Conoces a Benjamín Llamaviva, ¿no? Tienes que advertirle.
-¿Qué es lo que ocurre?- pregunté.- Llamaviva está en libertad. Le amnistiaron hace poco.
-Hay un grupo que quiere matarle- dijo Adler.- Gente que está sintiendo cómo se desmorona el régimen de terror y cómo el nuevo Rey está dando pasos hacia un futuro justo e igualitario.
-¿Quién es su líder?- pregunté.
-La mano derecha- dijo.- El que dirige esto no tiene un pelo de tonto. Es más, nos está tomando el pelo a todos.
Como vi que se estaba desmayando, decidí llamar a un médico y dejar el interrogatorio. Aclaraba muchas dudas. Me fui a la celda de al lado, donde estaba todavía Bore Luftur.
-Hola- dije.- Tengo que hablar contigo de un tema. Quiero que no hables con nadie más, ni con Cerilla ni con el Rey. Tal vez, si consideras oportuno, con Ember.
-Adelante, pregunta- dijo.
-Creo que os conozco- dije.- ¿Hace 20 años estuvisteis los cinco elementos en Ciudad Rara, al sur de Reptilia?
-Sí.-dijo.-Nos hemos visto de antes, Enrico. Y sabemos lo que ocurrió después, cuando unos desconocidos mataron a tus padres. La ocasión para vengarte la pintarás calva dentro de poco.
Entonces lo entendí. Las alusiones al pelo y a la calvicie me hicieron pensar en alguien. Alguien al que también había visto de antes. Alguien al que acababa de ver hace poco.
Era ya tarde cuando llegué al pasillo, y encontré que había alguien en la sala donde guardaba bajo llave las grabaciones. Era raro, porque el Rey había dispuesto que solo yo pudiera entrar. Y, al ver que intentaba hacerlas arder, supe a quién se referían.
-Así que ahora lo entiendo todo- dije.- Aunque me cueste la vida, no las quemarás.
Cogí un extintor y me dispuse a apagarlo. De pronto, me golpeó.
-¡Katai level 1!- dijo el elemental. Era alguien importante, la mano que estaba detrás de querer asesinar al Rey y a Benjamín Llamaviva. Era el coronel Cerilla.
-Veo, veo, que voy a ser tu sucesor- dije.- ¡Nukeman level 1!
-Siempre has sido una molestia- dijo.- Eres una molestia igual que tus padres. Siempre investigando, siempre dándose cuenta de que es necesario mucho poder. ¡Yo tengo el poder!
-Coronel Cerilla, queda usted detenido- dije.- Por corrupción, homicidio, intento de asesinato de un compañero, pertenencia a banda armada, desobediencia de una orden directa del propio Rey y alta traición.
Le golpeé en la barriga. El golpe del uranio deja huella, y, mientras se paralizaba y gritaba, lo apresé y le puse unos grilletes. Por el estrépito llegaron algunos soldados, y todos vieron que había detenido a Cerilla.
-¿Se puede saber qué ocurre?- inquirió el Rey, que acababa de llegar, alertado por uno de los guardias.
-Majestad- dije.- He encontrado a Cerilla intentando quemar los registros que exculpan a los 5 elementos y ha intentado asesinarme. Además, tengo pruebas que demuestran que asesinó a mis padres y que ha participado en un complot contra usted.
-Guardias- dijo el Rey- llevad a Cerilla a una celda de máxima seguridad. ¿Entiendes la gravedad de los cargos?
-Sí, señor- dije.- Y tengo pruebas de que intentó quemar los registros. Hay marcas en los registros de fuego, estaba en la escena y tengo la parte de atrás del pelo quemada.
-Increíble- dijo.- No sé si convocar un juicio o no. Las pruebas son concluyentes.
-Majestad- dije.- El caso es que ahora lo comprendo todo. Comprendo nuestro papel aquí, como el de esos cinco chicos, el de Ember, el de Benjamín y el de Cerilla. Por lo que he podido averiguar, los 5 elementos encontraron que la propia existencia del mundo elemental está en peligro y avisaron al Rey. Entonces, Ébola lo mató para que tu padre ascendiera al trono, y Cerilla, que estaba al tanto, fue el que convirtió la figura del Rey en un Gran Hermano, un ser controlador de todo sin que la gente apenas sospechara. Fue el creador de un sistema orweliano* y para conseguirlo, hizo cuanto tuvo en mano por evitar el acceso al conocimiento. El papel de Ember aquí es el de marioneta de Cerilla, y el de Benjamín es el de ser enemigo de Cerilla, en un intento por preservar conocimiento. Cerilla mató a mis padres, dos científicos del sur de Reptilia, por estar relacionados con Bombastus y porque conocieron a los 5 elementos.
-¿Y mi papel aquí?-inquirió el Rey.
-Eres el que está intentando destruir el sistema de Cerilla- dije.- Cerilla ha visto que eres justo y que buscas el bienestar de la gente y ha intentado destruirme. Y a mí ha intentado destruirme porque conozco bastante de lo que pasó antes del día 0 y porque soy leal.
Esto es todo lo que ocurrió ese día. Caí rendido en mi cama, donde quedé dormido. Lo que ocurrió al día siguiente ya lo revelaré más tarde.
*Orweliano: relativo o referido a George Orwell, escritor británico. El sistema de gobierno de 5 elementos parece basado ligeramente en el de la novela "1984", de este autor. En esa novela, se cuenta la historia de un funcionario en un sistema totalitarista capaz de controlar lo que la gente piensa.
Habían pasado varios días, en los que leí y releí los informes y el interrogatorio del elemental de fuego terrorista. Por lo que parece, estaban buscando distraernos. Pero... ¿distraernos de qué? Entonces lo sospeché. Ya se acercaba el día de la energía, y miles de elementales vendrían aquí a pasar las fiestas. De pronto, se me ocurrió. Ya sabía y podía contaros quién era el prisionero. Se trataba de un teniente expulsado hace 8 años, que estaba en búsqueda y captura por buscar información confidencial. Su nombre era Iguel Adler.
Me tocaba a mí hablar con él. Llegué a su celda y comencé.
-Así que te toca a ti interrogarme- dijo.- Tú, el puño radioactivo del Rey.
-Sí, y como ves, tardé menos tiempo en ascender que tú- dije.- De todos modos, explica por qué los incendios.
-Había encontrado a gente peligrosa- dijo.- Conoces a Benjamín Llamaviva, ¿no? Tienes que advertirle.
-¿Qué es lo que ocurre?- pregunté.- Llamaviva está en libertad. Le amnistiaron hace poco.
-Hay un grupo que quiere matarle- dijo Adler.- Gente que está sintiendo cómo se desmorona el régimen de terror y cómo el nuevo Rey está dando pasos hacia un futuro justo e igualitario.
-¿Quién es su líder?- pregunté.
-La mano derecha- dijo.- El que dirige esto no tiene un pelo de tonto. Es más, nos está tomando el pelo a todos.
Como vi que se estaba desmayando, decidí llamar a un médico y dejar el interrogatorio. Aclaraba muchas dudas. Me fui a la celda de al lado, donde estaba todavía Bore Luftur.
-Hola- dije.- Tengo que hablar contigo de un tema. Quiero que no hables con nadie más, ni con Cerilla ni con el Rey. Tal vez, si consideras oportuno, con Ember.
-Adelante, pregunta- dijo.
-Creo que os conozco- dije.- ¿Hace 20 años estuvisteis los cinco elementos en Ciudad Rara, al sur de Reptilia?
-Sí.-dijo.-Nos hemos visto de antes, Enrico. Y sabemos lo que ocurrió después, cuando unos desconocidos mataron a tus padres. La ocasión para vengarte la pintarás calva dentro de poco.
Entonces lo entendí. Las alusiones al pelo y a la calvicie me hicieron pensar en alguien. Alguien al que también había visto de antes. Alguien al que acababa de ver hace poco.
Era ya tarde cuando llegué al pasillo, y encontré que había alguien en la sala donde guardaba bajo llave las grabaciones. Era raro, porque el Rey había dispuesto que solo yo pudiera entrar. Y, al ver que intentaba hacerlas arder, supe a quién se referían.
-Así que ahora lo entiendo todo- dije.- Aunque me cueste la vida, no las quemarás.
Cogí un extintor y me dispuse a apagarlo. De pronto, me golpeó.
-¡Katai level 1!- dijo el elemental. Era alguien importante, la mano que estaba detrás de querer asesinar al Rey y a Benjamín Llamaviva. Era el coronel Cerilla.
-Veo, veo, que voy a ser tu sucesor- dije.- ¡Nukeman level 1!
-Siempre has sido una molestia- dijo.- Eres una molestia igual que tus padres. Siempre investigando, siempre dándose cuenta de que es necesario mucho poder. ¡Yo tengo el poder!
-Coronel Cerilla, queda usted detenido- dije.- Por corrupción, homicidio, intento de asesinato de un compañero, pertenencia a banda armada, desobediencia de una orden directa del propio Rey y alta traición.
Le golpeé en la barriga. El golpe del uranio deja huella, y, mientras se paralizaba y gritaba, lo apresé y le puse unos grilletes. Por el estrépito llegaron algunos soldados, y todos vieron que había detenido a Cerilla.
-¿Se puede saber qué ocurre?- inquirió el Rey, que acababa de llegar, alertado por uno de los guardias.
-Majestad- dije.- He encontrado a Cerilla intentando quemar los registros que exculpan a los 5 elementos y ha intentado asesinarme. Además, tengo pruebas que demuestran que asesinó a mis padres y que ha participado en un complot contra usted.
-Guardias- dijo el Rey- llevad a Cerilla a una celda de máxima seguridad. ¿Entiendes la gravedad de los cargos?
-Sí, señor- dije.- Y tengo pruebas de que intentó quemar los registros. Hay marcas en los registros de fuego, estaba en la escena y tengo la parte de atrás del pelo quemada.
-Increíble- dijo.- No sé si convocar un juicio o no. Las pruebas son concluyentes.
-Majestad- dije.- El caso es que ahora lo comprendo todo. Comprendo nuestro papel aquí, como el de esos cinco chicos, el de Ember, el de Benjamín y el de Cerilla. Por lo que he podido averiguar, los 5 elementos encontraron que la propia existencia del mundo elemental está en peligro y avisaron al Rey. Entonces, Ébola lo mató para que tu padre ascendiera al trono, y Cerilla, que estaba al tanto, fue el que convirtió la figura del Rey en un Gran Hermano, un ser controlador de todo sin que la gente apenas sospechara. Fue el creador de un sistema orweliano* y para conseguirlo, hizo cuanto tuvo en mano por evitar el acceso al conocimiento. El papel de Ember aquí es el de marioneta de Cerilla, y el de Benjamín es el de ser enemigo de Cerilla, en un intento por preservar conocimiento. Cerilla mató a mis padres, dos científicos del sur de Reptilia, por estar relacionados con Bombastus y porque conocieron a los 5 elementos.
-¿Y mi papel aquí?-inquirió el Rey.
-Eres el que está intentando destruir el sistema de Cerilla- dije.- Cerilla ha visto que eres justo y que buscas el bienestar de la gente y ha intentado destruirme. Y a mí ha intentado destruirme porque conozco bastante de lo que pasó antes del día 0 y porque soy leal.
Esto es todo lo que ocurrió ese día. Caí rendido en mi cama, donde quedé dormido. Lo que ocurrió al día siguiente ya lo revelaré más tarde.
*Orweliano: relativo o referido a George Orwell, escritor británico. El sistema de gobierno de 5 elementos parece basado ligeramente en el de la novela "1984", de este autor. En esa novela, se cuenta la historia de un funcionario en un sistema totalitarista capaz de controlar lo que la gente piensa.
domingo, 16 de diciembre de 2012
Las aventuras de Enrico Feynman 2x02:
Segundo capítulo de la segunda saga. Bastante revelador:
Fui a la celda de Bore Luftur. Era una celda bastante oscura, no muy grande. Dentro había una cama, y una mesa con una silla.
-Por lo que veo, tienes suerte- dije.- Los demás presos tienen el triple de cadenas.
-Ya lo sé- respondió.- Ventajas de que me atrapen.
-Vengo a interrogarte- dije.
-Me pillas en buen momento- dijo.- Si llega a ser ayer, que me estuvieron sacando muestras de tejido, sería otra cosa.
-¿Duele?- pregunté.
-Los pinchazos duelen- dijo.- Adelante, interrógame.
-Primera pregunta- dije. -¿Qué ocurrió en la sala del trono el día 0?
-Primero- comenzó,- nos mandó llamar al Palacio. Cuando llegamos, le vimos morir. Creemos que fue envenenado.
-Así que vosotros no le matásteis- pregunté.-¿Quién es el asesino entonces?
-Su asesino está ya más que muerto, gracias a eso que llevas en la cintura- dijo.
-¿Ébola?- pregunté.- Pero si Ébola estaba en ese momento matando a cuatro soldados e intentando matar a un quinto.
-No hace falta que lo hiciera en el acto- dijo.- Seguramente, pasó algo antes por las cocinas del palacio y puso virus en la comida del Rey. Después, fue hacia el laboratorio secreto, donde se encontró a esos cuatro desafortunados.
-Tiene lógica- dije mientras terminaba de anotar.- ¿Alguna prueba?
-Las cámaras de vigilancia- dijo.- Fue ese rey el que ordenó instalarlas poco antes, y los archivos todavía están ahí. Busca de acuerdo con esta fecha, las cámaras de la cocina y de la sala del trono.
Anotó una fecha en el papel que tenía, me despedí y me marché.
Me dirigí a la habitación con el archivo, entré y busqué los datos de esa fecha. En el registro, se veía claramente que los cinco elementos no intervinieron en la muerte del Rey, sino que le vieron morir mientras comía. Además, estuvieron hablando con él, seguramente de una próxima misión que tendrían que hacer.
Cogí la cinta con la grabación de la cámara, me la guardé en un bolsillo del uniforme y me marché. Tenía otras cosas que hacer además de eso. Primero, tenía que dar la alarma de que un peligroso asesino andaba suelto y hacer que mis hombres lo atraparan. Por supuesto, no era más que una cortina de humo.
Entonces comprendí lo que ocurría. Si conseguía que esa cinta llegase a las manos adecuadas, se demostraría la inocencia de los cinco elementos y no tendríamos tantos problemas. Cerilla y el Rey deberían conocer cuanto antes esta noticia.
Terminé de redactar el informe sobre el interrogatorio, lo metí en un paquete junto con la cámara y pedí cita para hablar con el coronel Cerilla. En su última orden, decía que la semana que viene nos reuniríamos todos para dar los datos de la investigación.
Al día siguiente, recibí un mensaje: un antiguo noble, elemental de fuego, vagaba por la ciudad quemando cualquier cosa que se pusiera a su paso. Era uno de los nobles que habían visto la "noche de los cuchillos de uranio", como llamaba la prensa al incidente.
Me dirigí a la escena, ordené a un subteniente que reuniera a todos los elementales de agua de mi compañía y se dirigiesen a apagar los diversos fuegos. De repente, apareció una reportera de TVEl, que intentaba filmar las mejores imágenes de los incendios.
-En estos momentos, me encuentro en el lugar del último incendio declarado. Estoy en estos momentos junto a un cortafuegos que están siendo colocados por tropas de la división roja. Me dispongo a hablar en estos momentos con el oficial a cargo de la zona, el capitán Enrico Feynman. Capitán Feynman, ¿qué es exactamente lo que ha ocurrido?
-Lo que les puedo contar por ahora- comencé- Es que un elemental de fuego se ha vuelto loco y está provocando incendios en esta zona de la ciudad. Estamos trabajando duramente para capturarlo, y les pedimos por favor que no intervengan y que se mantengan lejos de las zonas que están en alerta.
-Capitán, ¿puede tener esto algo que ver con la "noche de los cuchillos de uranio"?
-No estoy autorizado a responder esa pregunta. Ahora, márchense. Tenemos un loco que atrapar.
De pronto, mientras los reporteros se marchaban, apareció un elemental entre las sombras.
-¡Muajajajaja! ¡Muajajajajajaa! Atrapadme si podéis.
-Date por ya atrapado- dije.- Jaula Radioactiva, ¡Level 2!
De repente, apareció una jaula que envolvió por completo a ese elemental. Ese elemental, que había causado incendios y al que acababa de capturar resultaba ser un ex-militar, un antiguo teniente expulsado llamado Adler.
Pocos días más tarde, el Rey nos volvió a llamar. Estábamos Cerilla, Ember, Benjamín, y yo. Yo llevaba el informe, un reproductor de cintas y las grabaciones de la cámara.
-Señores, tomen asiento e informen de lo que han averiguado- dijo el Rey.- Enrico, tú primero.
-Los cinco elementos fueron realmente inocentes de la muerte del Rey- dije.- Esta es la prueba.
Mostré la primera cinta. En ella, se veía a Ébola, algo antes, introduciendo veneno en la cena del Rey. Era bastante concluyente. Entonces, pasé a la segunda cinta. En ella sólo se veía a los cinco elementos hablando con el Rey, mientras éste cenaba. De pronto, el Rey caía desplomado.
-Lo han visto ustedes todo- dije.- Esas grabaciones, como seguro que ustedes saben, están guardadas bajo vigilancia y es necesario un pase A para acceder a ellas. Aunque los cinco elementos fueron realmente los mejores de su época, dudo que consiguieran nunca tal pase A.
-Es cierto- dijo Cerilla.- Mientras ellos estuvieron en el servicio, no consiguieron ningún pase A. Sin embargo, ¿y después?
-¿De qué serviría una prueba que les exculpase después de que ya les hubieran condenado?- pregunté.- Las pruebas están ahí.
-¿Eso significa que los cinco elementos van a librarse o siguen teniendo órdenes de busca y captura?- preguntó Kaji.
-En cualquier caso- dijo Ember- esto les exculpa del asesinato del Rey, nada más. Todavía son culpables de muchas cosas. La muerte de mi padre, por ejemplo.
-Tu padre ya tenía firmada sentencia de muerte mucho antes de que Válbrandur acabase con él- dijo el Rey.- He revisado personalmente los archivos y he encontrado los planes del complot que acabó con el Rey anterior hace ya cuarenta años. En la lista de personas con las que tenían que acabar estaba el coronel Llamaviva.
De pronto, llegaron Kaji, Sôkar Matarratas.
-Buenas tardes, señores- dijo Matarratas.- Tengo una buena noticia: hemos logrado separar con éxito el genoma de Luftur y nos hemos dado cuenta de algo.
-¿Y bien?- dijo Cerilla.
-El genoma de un elemental tiene un número variable de cromosomas, entre 50 y 55- comenzó.- Cuarenta y ocho cromosomas son comunes a todos los elementales, incluyendo los dos sexuales. Los otros entre dos y siete determinan el elemento del elemental. Por eso, creemos que introduciendo la secuencia genética que falta en el esperma de un elemental de rayo sano, y mediante fecundación in vitro, podríamos conseguir que los elementales de aire volviesen a existir.
-¿Por qué elementales de rayo?- pregunté yo.
-Un elemental de rayo comparte 6 de los 7 cromosomas del elemental de aire- dijo.- Por eso, introducir solamente el cromosoma 55 aire será más fácil.
-Comprendemos- dijimos todos.
-Entonces- dijo el Rey.- Falta que os dé luz verde.
-Sí, Majestad- dijo Matarratas.
-Está bien- dijo el Rey, y se puso a escribir:
"Su Majestad, el rey Alfonso XIV del Reino Elemental, autoriza la experimentación para el desarrollo de embriones elementales de aire, a fin de recuperar una raza extinta. Firmado: Yo, el Rey."
-Con este acto, termino la sesión- dijo el Rey.- La semana que viene, quiero más progresos en la investigación.
Me marché a la base y estuve recibiendo informes sobre el elemental de fuego capturado. El contenido de los informes lo revelaré dentro de poco, pero actualmente no importa.
Continuará.
Fui a la celda de Bore Luftur. Era una celda bastante oscura, no muy grande. Dentro había una cama, y una mesa con una silla.
-Por lo que veo, tienes suerte- dije.- Los demás presos tienen el triple de cadenas.
-Ya lo sé- respondió.- Ventajas de que me atrapen.
-Vengo a interrogarte- dije.
-Me pillas en buen momento- dijo.- Si llega a ser ayer, que me estuvieron sacando muestras de tejido, sería otra cosa.
-¿Duele?- pregunté.
-Los pinchazos duelen- dijo.- Adelante, interrógame.
-Primera pregunta- dije. -¿Qué ocurrió en la sala del trono el día 0?
-Primero- comenzó,- nos mandó llamar al Palacio. Cuando llegamos, le vimos morir. Creemos que fue envenenado.
-Así que vosotros no le matásteis- pregunté.-¿Quién es el asesino entonces?
-Su asesino está ya más que muerto, gracias a eso que llevas en la cintura- dijo.
-¿Ébola?- pregunté.- Pero si Ébola estaba en ese momento matando a cuatro soldados e intentando matar a un quinto.
-No hace falta que lo hiciera en el acto- dijo.- Seguramente, pasó algo antes por las cocinas del palacio y puso virus en la comida del Rey. Después, fue hacia el laboratorio secreto, donde se encontró a esos cuatro desafortunados.
-Tiene lógica- dije mientras terminaba de anotar.- ¿Alguna prueba?
-Las cámaras de vigilancia- dijo.- Fue ese rey el que ordenó instalarlas poco antes, y los archivos todavía están ahí. Busca de acuerdo con esta fecha, las cámaras de la cocina y de la sala del trono.
Anotó una fecha en el papel que tenía, me despedí y me marché.
Me dirigí a la habitación con el archivo, entré y busqué los datos de esa fecha. En el registro, se veía claramente que los cinco elementos no intervinieron en la muerte del Rey, sino que le vieron morir mientras comía. Además, estuvieron hablando con él, seguramente de una próxima misión que tendrían que hacer.
Cogí la cinta con la grabación de la cámara, me la guardé en un bolsillo del uniforme y me marché. Tenía otras cosas que hacer además de eso. Primero, tenía que dar la alarma de que un peligroso asesino andaba suelto y hacer que mis hombres lo atraparan. Por supuesto, no era más que una cortina de humo.
Entonces comprendí lo que ocurría. Si conseguía que esa cinta llegase a las manos adecuadas, se demostraría la inocencia de los cinco elementos y no tendríamos tantos problemas. Cerilla y el Rey deberían conocer cuanto antes esta noticia.
Terminé de redactar el informe sobre el interrogatorio, lo metí en un paquete junto con la cámara y pedí cita para hablar con el coronel Cerilla. En su última orden, decía que la semana que viene nos reuniríamos todos para dar los datos de la investigación.
Al día siguiente, recibí un mensaje: un antiguo noble, elemental de fuego, vagaba por la ciudad quemando cualquier cosa que se pusiera a su paso. Era uno de los nobles que habían visto la "noche de los cuchillos de uranio", como llamaba la prensa al incidente.
Me dirigí a la escena, ordené a un subteniente que reuniera a todos los elementales de agua de mi compañía y se dirigiesen a apagar los diversos fuegos. De repente, apareció una reportera de TVEl, que intentaba filmar las mejores imágenes de los incendios.
-En estos momentos, me encuentro en el lugar del último incendio declarado. Estoy en estos momentos junto a un cortafuegos que están siendo colocados por tropas de la división roja. Me dispongo a hablar en estos momentos con el oficial a cargo de la zona, el capitán Enrico Feynman. Capitán Feynman, ¿qué es exactamente lo que ha ocurrido?
-Lo que les puedo contar por ahora- comencé- Es que un elemental de fuego se ha vuelto loco y está provocando incendios en esta zona de la ciudad. Estamos trabajando duramente para capturarlo, y les pedimos por favor que no intervengan y que se mantengan lejos de las zonas que están en alerta.
-Capitán, ¿puede tener esto algo que ver con la "noche de los cuchillos de uranio"?
-No estoy autorizado a responder esa pregunta. Ahora, márchense. Tenemos un loco que atrapar.
De pronto, mientras los reporteros se marchaban, apareció un elemental entre las sombras.
-¡Muajajajaja! ¡Muajajajajajaa! Atrapadme si podéis.
-Date por ya atrapado- dije.- Jaula Radioactiva, ¡Level 2!
De repente, apareció una jaula que envolvió por completo a ese elemental. Ese elemental, que había causado incendios y al que acababa de capturar resultaba ser un ex-militar, un antiguo teniente expulsado llamado Adler.
Pocos días más tarde, el Rey nos volvió a llamar. Estábamos Cerilla, Ember, Benjamín, y yo. Yo llevaba el informe, un reproductor de cintas y las grabaciones de la cámara.
-Señores, tomen asiento e informen de lo que han averiguado- dijo el Rey.- Enrico, tú primero.
-Los cinco elementos fueron realmente inocentes de la muerte del Rey- dije.- Esta es la prueba.
Mostré la primera cinta. En ella, se veía a Ébola, algo antes, introduciendo veneno en la cena del Rey. Era bastante concluyente. Entonces, pasé a la segunda cinta. En ella sólo se veía a los cinco elementos hablando con el Rey, mientras éste cenaba. De pronto, el Rey caía desplomado.
-Lo han visto ustedes todo- dije.- Esas grabaciones, como seguro que ustedes saben, están guardadas bajo vigilancia y es necesario un pase A para acceder a ellas. Aunque los cinco elementos fueron realmente los mejores de su época, dudo que consiguieran nunca tal pase A.
-Es cierto- dijo Cerilla.- Mientras ellos estuvieron en el servicio, no consiguieron ningún pase A. Sin embargo, ¿y después?
-¿De qué serviría una prueba que les exculpase después de que ya les hubieran condenado?- pregunté.- Las pruebas están ahí.
-¿Eso significa que los cinco elementos van a librarse o siguen teniendo órdenes de busca y captura?- preguntó Kaji.
-En cualquier caso- dijo Ember- esto les exculpa del asesinato del Rey, nada más. Todavía son culpables de muchas cosas. La muerte de mi padre, por ejemplo.
-Tu padre ya tenía firmada sentencia de muerte mucho antes de que Válbrandur acabase con él- dijo el Rey.- He revisado personalmente los archivos y he encontrado los planes del complot que acabó con el Rey anterior hace ya cuarenta años. En la lista de personas con las que tenían que acabar estaba el coronel Llamaviva.
De pronto, llegaron Kaji, Sôkar Matarratas.
-Buenas tardes, señores- dijo Matarratas.- Tengo una buena noticia: hemos logrado separar con éxito el genoma de Luftur y nos hemos dado cuenta de algo.
-¿Y bien?- dijo Cerilla.
-El genoma de un elemental tiene un número variable de cromosomas, entre 50 y 55- comenzó.- Cuarenta y ocho cromosomas son comunes a todos los elementales, incluyendo los dos sexuales. Los otros entre dos y siete determinan el elemento del elemental. Por eso, creemos que introduciendo la secuencia genética que falta en el esperma de un elemental de rayo sano, y mediante fecundación in vitro, podríamos conseguir que los elementales de aire volviesen a existir.
-¿Por qué elementales de rayo?- pregunté yo.
-Un elemental de rayo comparte 6 de los 7 cromosomas del elemental de aire- dijo.- Por eso, introducir solamente el cromosoma 55 aire será más fácil.
-Comprendemos- dijimos todos.
-Entonces- dijo el Rey.- Falta que os dé luz verde.
-Sí, Majestad- dijo Matarratas.
-Está bien- dijo el Rey, y se puso a escribir:
"Su Majestad, el rey Alfonso XIV del Reino Elemental, autoriza la experimentación para el desarrollo de embriones elementales de aire, a fin de recuperar una raza extinta. Firmado: Yo, el Rey."
-Con este acto, termino la sesión- dijo el Rey.- La semana que viene, quiero más progresos en la investigación.
Me marché a la base y estuve recibiendo informes sobre el elemental de fuego capturado. El contenido de los informes lo revelaré dentro de poco, pero actualmente no importa.
Continuará.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Las aventuras de Enrico Feynman 2x01
Primer capítulo de la segunda saga: El enigma de Ciudad Leona.
Habían pasado 2 meses desde mi ascenso a capitán y la coronación del nuevo Rey. Entonces, el nuevo y joven Rey acababa de destinarme a un nuevo puesto. En pueblo Beluga, que ya había sido reconstruído, me sustituían otros miembros de las SS. Mi nuevo puesto sería en Ciudad Leona, como líder de una de las bases que guardan la Ciudadela.
En cuanto me hube instalado, puse las noticias de TVEl a la hora de comer, y me acomodé en unpequeño sofá. El telediario decía:
-En directo, en la sala del Trono, el rey Alfonso XIV está emitiendo un comunicado. Ha decidico crear una asamblea que gobierne junto a él en nombre del pueblo, a la que ha llamado Congreso. También está hablando de la elección de ministros y un primer ministro que se encarguen del Gobierno, y de una ley irrebocable.
-Ciudadanos del Reino Elemental- decía el Rey.- Yo, Alfonso XIV, por este decreto ordeno la creación de un Parlamento y un Gobierno que será elegido por el pueblo, a fin de que sean capaces de gobernar en mi nombre por el bien de los elementales...
Poco después, llegó un mensaje procedente del propio Rey. Él y el coronel Cerilla necesitaban la presencia de las tropas que guardaban la capital junto a un palacio, en el que había reunido a la mayoría de los nobles y personal influente.
Llegué con mis tropas y rodeamos el palacio. El Rey me ordenó que fuese a su lado y junto a Cerilla. Subimos por unas escaleras que daban al salón donde estaban los nobles y la gente influyente.
-Señores- comenzó el Rey.- Les he llamado aquí por una razón: llevan ustedes demasiado tiempo abusando de sus influencias y actuando de un modo caciquil en los pueblos que, aunque ustedes no gobiernen, poseen. Por su bien, espero que se vayan despidiendo de sus fortunas y que vayan dejando de influir en la vida de los elementales.
-Y si no lo hacemos, ¿qué?- dijo uno de ellos.
-Mis tropas están rodeando esta mansión y tengo a mi lado al hombre que mató a Ébola- dijo el Rey.- Enrico, procede a demostrarles tus habilidades con el que acaba de soltar esa falta de educación.
Empuñé la espada y dije:
-Espada fisible level 3.
Bastó una estocada de mi espada, que se había tornado verde brillante, para que ese elemental pasara a mejor vida. Los otros elementales se palidecieron y, temiendo ser víctimas de una noche de cuchillos largos, accedieron. Donaron gran parte de sus fortunas al fondo público y decidieron dejar de ser influentes.
-Ah, y se me olvidaba- dijo el Rey.- Si mis espías se enteran de que seguís haciendo de las vuestras, enviaré a visitaros a varias unidades de la División Roja. Y me aseguraré de que no sean de las corruptas.
Nos ordenó volver a la base. Ya en la base, me enviaron un mensaje que decía: Enrico, ven lo antes posible al despacho del Rey.
Me dirigí al despacho del Rey. Allí estaban el Rey, Cerilla, Ember y alguien bastante similar a Chisp pero adulto.
-Hola, Enrico- dijo Ember.- Te presento a mi hermano Benjamín Llamaviva.
-Hola- dije.- Encantado.
-Encantado- dijo.
-Bien, comenzaremos- dijo el Rey.- Sabemos que ha habido investigaciones sobre los cinco elementos, y tenemos bastante sobre ellos. De hecho, tenemos en prisión a Bore Luftur, el último elemental de aire del que se tiene constancia que exista. Lo que debemos averiguar es qué ocurrió el día 0.
-Recuerdo ese día- dijo Ember.- Fue el peor día de mi vida. Primero, matan a mi equipo en una misión. Después, hay una guerra civil. Y entre medias, mueren mis padres.
-En cualquier caso- dijo el Rey.- Las crónicas que tenemos redactadas en secreto son bastante imprecisas y no hay datos de lo que ocurrió en el Palacio ni tenemos la autopsia del anterior Rey ni del coronel Belenus.
-Si me lo permite, señor- empecé yo.- Me gustaría hacerle una visita a Bore Luftur.
-De acuerdo- dijo el Rey.- Cerilla, encárgate de esto. Quiero agentes de las SS buscando información por todas partes. Y que no se entere nadie. Ante todo, discreción. Benjamín, tú investigarás y ayudarás a Ember, Kaji, Lluvia, Matarratas, Sôkar y Zap a conseguir más información sobre el papel que toma pueblo Beluga en todo esto.
-A sus órdenes, majestad- dijo Benjamín.
-Enrico se encargará de investigar Ciudad Leona- añadió el Rey.- He colocado a miembros de las SS en todas las unidades de la capital, y quiero que coordines la búsqueda, junto con tropas normales. Oficialmente buscáis a un asesino en serie fugado.
-Ah, y otra cosa- dijo el Rey.- No se puede hablar de esto con nadie.
Volví a la base. Estaba situada en la ciudadela, en el lado sur.
Fin del capítulo.
Habían pasado 2 meses desde mi ascenso a capitán y la coronación del nuevo Rey. Entonces, el nuevo y joven Rey acababa de destinarme a un nuevo puesto. En pueblo Beluga, que ya había sido reconstruído, me sustituían otros miembros de las SS. Mi nuevo puesto sería en Ciudad Leona, como líder de una de las bases que guardan la Ciudadela.
En cuanto me hube instalado, puse las noticias de TVEl a la hora de comer, y me acomodé en unpequeño sofá. El telediario decía:
-En directo, en la sala del Trono, el rey Alfonso XIV está emitiendo un comunicado. Ha decidico crear una asamblea que gobierne junto a él en nombre del pueblo, a la que ha llamado Congreso. También está hablando de la elección de ministros y un primer ministro que se encarguen del Gobierno, y de una ley irrebocable.
-Ciudadanos del Reino Elemental- decía el Rey.- Yo, Alfonso XIV, por este decreto ordeno la creación de un Parlamento y un Gobierno que será elegido por el pueblo, a fin de que sean capaces de gobernar en mi nombre por el bien de los elementales...
Poco después, llegó un mensaje procedente del propio Rey. Él y el coronel Cerilla necesitaban la presencia de las tropas que guardaban la capital junto a un palacio, en el que había reunido a la mayoría de los nobles y personal influente.
Llegué con mis tropas y rodeamos el palacio. El Rey me ordenó que fuese a su lado y junto a Cerilla. Subimos por unas escaleras que daban al salón donde estaban los nobles y la gente influyente.
-Señores- comenzó el Rey.- Les he llamado aquí por una razón: llevan ustedes demasiado tiempo abusando de sus influencias y actuando de un modo caciquil en los pueblos que, aunque ustedes no gobiernen, poseen. Por su bien, espero que se vayan despidiendo de sus fortunas y que vayan dejando de influir en la vida de los elementales.
-Y si no lo hacemos, ¿qué?- dijo uno de ellos.
-Mis tropas están rodeando esta mansión y tengo a mi lado al hombre que mató a Ébola- dijo el Rey.- Enrico, procede a demostrarles tus habilidades con el que acaba de soltar esa falta de educación.
Empuñé la espada y dije:
-Espada fisible level 3.
Bastó una estocada de mi espada, que se había tornado verde brillante, para que ese elemental pasara a mejor vida. Los otros elementales se palidecieron y, temiendo ser víctimas de una noche de cuchillos largos, accedieron. Donaron gran parte de sus fortunas al fondo público y decidieron dejar de ser influentes.
-Ah, y se me olvidaba- dijo el Rey.- Si mis espías se enteran de que seguís haciendo de las vuestras, enviaré a visitaros a varias unidades de la División Roja. Y me aseguraré de que no sean de las corruptas.
Nos ordenó volver a la base. Ya en la base, me enviaron un mensaje que decía: Enrico, ven lo antes posible al despacho del Rey.
Me dirigí al despacho del Rey. Allí estaban el Rey, Cerilla, Ember y alguien bastante similar a Chisp pero adulto.
-Hola, Enrico- dijo Ember.- Te presento a mi hermano Benjamín Llamaviva.
-Hola- dije.- Encantado.
-Encantado- dijo.
-Bien, comenzaremos- dijo el Rey.- Sabemos que ha habido investigaciones sobre los cinco elementos, y tenemos bastante sobre ellos. De hecho, tenemos en prisión a Bore Luftur, el último elemental de aire del que se tiene constancia que exista. Lo que debemos averiguar es qué ocurrió el día 0.
-Recuerdo ese día- dijo Ember.- Fue el peor día de mi vida. Primero, matan a mi equipo en una misión. Después, hay una guerra civil. Y entre medias, mueren mis padres.
-En cualquier caso- dijo el Rey.- Las crónicas que tenemos redactadas en secreto son bastante imprecisas y no hay datos de lo que ocurrió en el Palacio ni tenemos la autopsia del anterior Rey ni del coronel Belenus.
-Si me lo permite, señor- empecé yo.- Me gustaría hacerle una visita a Bore Luftur.
-De acuerdo- dijo el Rey.- Cerilla, encárgate de esto. Quiero agentes de las SS buscando información por todas partes. Y que no se entere nadie. Ante todo, discreción. Benjamín, tú investigarás y ayudarás a Ember, Kaji, Lluvia, Matarratas, Sôkar y Zap a conseguir más información sobre el papel que toma pueblo Beluga en todo esto.
-A sus órdenes, majestad- dijo Benjamín.
-Enrico se encargará de investigar Ciudad Leona- añadió el Rey.- He colocado a miembros de las SS en todas las unidades de la capital, y quiero que coordines la búsqueda, junto con tropas normales. Oficialmente buscáis a un asesino en serie fugado.
-Ah, y otra cosa- dijo el Rey.- No se puede hablar de esto con nadie.
Volví a la base. Estaba situada en la ciudadela, en el lado sur.
Fin del capítulo.
domingo, 2 de diciembre de 2012
Las aventuras de Enrico Feynman parte 12:
Continuación de mi fanfic no canónico:
Unos días más tarde, fui a la capital. Era la coronación del Rey y los oficiales que no estuviéramos en situación de alerta teníamos que ir. Llegué al pasillo que conducía a la sala del trono y me encontré frente a frente con Cerilla y Ember. Estaban cerca también mi novia, Marie Oppenheimer, y los que otro tiempo se presentaron a la Liga de los Elementales como Equipo KV. Todo el mundo iba impecablemente vestido.
-Hola, Enrico- dijo Ember.- Creíamos que no llegarías.
-Pues acabo de usar el nuevo transporte- respondí.- Por cierto, ¿por qué antes llevabas un brazo vendado?
-Tengo el virus Ocaso- dijo.- Kaji y yo somos los únicos infectados vivos. Por suerte, Matarratas consiguió hacer un antídoto hace tiempo. Por cierto, enorabuena por tu ascenso.
-Una pregunta- dije.- ¿Puedo elegir a mis subalternos en la base?
-Por supuesto- dijo Cerilla.- ¿A quién quieres de tenientes?
-A Marie Oppenheimer- dije.- Y a Crisol.
Crisol era un elemental de fuego al que había conocido poco tiempo atrás. Era miembro de las SS y acababa de ganar la Liga de los Elementales. Confiaba en él, puesto que sabía de lo del Ocaso y del Alcaesto. Un soldado secreto no haría preguntas ni se iría de la lengua.
-Señores invitados, por favor pasen a la sala del Trono.
Fuimos a la sala del trono y nos colocamos en cada uno de los asientos. Nos pusimos en pie y nos cuadramos ante el nuevo Rey.
-Estamos aquí para presenciar la coronación del nuevo Rey del Reino Elemental. Hoy en Televisión Elemental, cubrimos este acontecimiento- dijo un reportero.
El Rey se puso la corona, se arrodilló ante el trono y dijo:
-Yo, Alfonso XIV de Leona, elemental de fuego, juro solemnemente reinar y gobernar este reino con competencia, honestidad y justicia. Asímismo, asumo también el mando absoluto de las Fuerzas Armadas.
Este final fue acompañado de aplausos. Después, el Rey añadió:
-Señores, como primer acto oficial me gustaría hacer entrega de la medalla de honor a las siguientes personas. Que suban el capitán Enrico Feynman, la teniente Marie Oppenheimer y Ember Llamaviva.
Subimos al estrado que había en la sala, y sobre el cuál estaba el trono, junto a una mesa, y un atril para oradores.
-En vista de sus actuaciones durante la pasada rebelión de Ébola, y considerando el valor que tuvieron para enfrentarse así a un excoronel, les hago entrega de la medalla de honor.
Nos pinchó la medalla de honor en el peto del uniforme. Bajamos todo el mundo al salón-comedor, donde habían colocado la cena.
-Voy a proponer un brindis- dijo Cerilla.- ¡Por el Rey!
-Por el Rey- dijimos todos al unísono.
-Muchas gracias por este brindis- dijo el nuevo Rey.- Por cierto, estoy planeando una pequeña sorpresa. Creo que el que más lo va a agradecer eres tú, Kaji.
-¿Qué ocurre, Majestad?- preguntó Kaji.
-En cuanto murió mi padre, comencé a redactar el indulto para tu tío Benjamín- dijo el Rey.- Además, estoy preparando varios cambios en el gobierno del reino. Permaneced atentos a lo que digan por TVEl (Televisión Elemental).
Fin de la primera saga. Continuará en unas semanas.
Unos días más tarde, fui a la capital. Era la coronación del Rey y los oficiales que no estuviéramos en situación de alerta teníamos que ir. Llegué al pasillo que conducía a la sala del trono y me encontré frente a frente con Cerilla y Ember. Estaban cerca también mi novia, Marie Oppenheimer, y los que otro tiempo se presentaron a la Liga de los Elementales como Equipo KV. Todo el mundo iba impecablemente vestido.
-Hola, Enrico- dijo Ember.- Creíamos que no llegarías.
-Pues acabo de usar el nuevo transporte- respondí.- Por cierto, ¿por qué antes llevabas un brazo vendado?
-Tengo el virus Ocaso- dijo.- Kaji y yo somos los únicos infectados vivos. Por suerte, Matarratas consiguió hacer un antídoto hace tiempo. Por cierto, enorabuena por tu ascenso.
-Una pregunta- dije.- ¿Puedo elegir a mis subalternos en la base?
-Por supuesto- dijo Cerilla.- ¿A quién quieres de tenientes?
-A Marie Oppenheimer- dije.- Y a Crisol.
Crisol era un elemental de fuego al que había conocido poco tiempo atrás. Era miembro de las SS y acababa de ganar la Liga de los Elementales. Confiaba en él, puesto que sabía de lo del Ocaso y del Alcaesto. Un soldado secreto no haría preguntas ni se iría de la lengua.
-Señores invitados, por favor pasen a la sala del Trono.
Fuimos a la sala del trono y nos colocamos en cada uno de los asientos. Nos pusimos en pie y nos cuadramos ante el nuevo Rey.
-Estamos aquí para presenciar la coronación del nuevo Rey del Reino Elemental. Hoy en Televisión Elemental, cubrimos este acontecimiento- dijo un reportero.
El Rey se puso la corona, se arrodilló ante el trono y dijo:
-Yo, Alfonso XIV de Leona, elemental de fuego, juro solemnemente reinar y gobernar este reino con competencia, honestidad y justicia. Asímismo, asumo también el mando absoluto de las Fuerzas Armadas.
Este final fue acompañado de aplausos. Después, el Rey añadió:
-Señores, como primer acto oficial me gustaría hacer entrega de la medalla de honor a las siguientes personas. Que suban el capitán Enrico Feynman, la teniente Marie Oppenheimer y Ember Llamaviva.
Subimos al estrado que había en la sala, y sobre el cuál estaba el trono, junto a una mesa, y un atril para oradores.
-En vista de sus actuaciones durante la pasada rebelión de Ébola, y considerando el valor que tuvieron para enfrentarse así a un excoronel, les hago entrega de la medalla de honor.
Nos pinchó la medalla de honor en el peto del uniforme. Bajamos todo el mundo al salón-comedor, donde habían colocado la cena.
-Voy a proponer un brindis- dijo Cerilla.- ¡Por el Rey!
-Por el Rey- dijimos todos al unísono.
-Muchas gracias por este brindis- dijo el nuevo Rey.- Por cierto, estoy planeando una pequeña sorpresa. Creo que el que más lo va a agradecer eres tú, Kaji.
-¿Qué ocurre, Majestad?- preguntó Kaji.
-En cuanto murió mi padre, comencé a redactar el indulto para tu tío Benjamín- dijo el Rey.- Además, estoy preparando varios cambios en el gobierno del reino. Permaneced atentos a lo que digan por TVEl (Televisión Elemental).
Fin de la primera saga. Continuará en unas semanas.
sábado, 1 de diciembre de 2012
Las aventuras de Enrico Feynman (parte 11):
Continuación de la aventura:
Llegamos pronto a Pueblo Beluga, donde el panorama era caótico. La base estaba asediada por las tropas de Ébola, al que llegué a ver. Era enorme y estaba formado como por una especie de nube con dos ojos. De pronto, llamé por el vasófono móvil al coronel Cerilla.
-Mi coronel, Ébola está aquí.
-Lo sé- fue su respuesta.- Hice bien en evacuar el pueblo.
-¿Alguna orden?- pregunté.
-Sí- dijo.- Voy a ordenar a las tropas que lo atraigan a la llanura y quiero que estéis presentes, sobre todo tú. Marie y tú debéis usar vuestros level 2 a la vez, aunque contra Ébola tal vez tengas que hacer tu level 4.
-Señor- dije.- ¿No sabe usted que el level 4 de Uranio es prácticamente suicida?
-Correremos el riesgo- dijo.
Llegué a aterrizar en la base, me dirigí al puesto de guardia y ordené que atrajeran a las tropas enemigas a la llanura cercana. Comenzó el movimiento que, a pesar de ser inferiores en número, logró distraerles hacia allá.
Allí se encontraron frente a frente con todo el resto de la División Roja y la División Negra al completo. De pronto, el Rey, que había llegado en secreto, dijo:
-¡¡Ya basta de traiciones!! ¡¡Esta rebelión debe terminarse o si no, perderéis vuestras vidas por rebelaros!! Voy a mostraros nuestro poder. ¡Enrico, Marie, ahora!
-¡Nukebomb level 2!- exclamamos al unísono. El grueso de las fuerzas enemigas estalló y saltó por los aires en un caos colectivo. Los restantes huyeron como rayos, excepto Ébola. Ébola permanecía espectante, listo para sacar un as en la manga. De pronto, lanzó un ataque al Rey.
-Esto ya ha ido demasiado lejos, Ébola- dije yo.- Por la creación del virus Ocaso, el asesinato de los capitanes SS que habían recibido la orden de arrestarte, la muerte de Sebastián Rattengibt y el asesinato de Albert Feynman, vas a morir hoy.
De pronto, alzé la espada y me dispuse. Tenía que hacerlo, y era el momento idóneo, ya que las tropas de ambos bandos se habían marchado.
-¡¡Kamikaze level 4!!
Alcanzé a darle con un golpe, que se expandió por toda la llanura en una tormenta de radiación nunca vista. La hierba moría al paso de la onda expansiva. Miré y ví los restos de Ébola en el suelo. De pronto, Matarratas apareció de entre las sombras y nos vió a los dos tirados en el suelo.
-Veo que, contra todo pronóstico, has sobrevivido- dijo.- Enrico, voy a curarte las posibles secuelas.
Me desmayé. Cuando desperté, estaba en un lugar familiar: la sala médica de la base. Me dí cuenta de que no llevaba mucho en cama, unos pocos días, y de que, tras una operación, estaba en condiciones. Me refiero, por supuesto, en condiciones para ir a la Capital. El hijo del Rey iba a ser coronado dentro de unos días, y me daba tiempo a salir de la cama y a prepararme. Además, y como consecuencia de la muerte de Ébola, había sido recompensado: me acababan de ascender a Capitán.
Me sustituía un joven elemental de rayo, Vallecano, al mando de mi antigua unidad. Yo pasaba a estar al mando completo de la base. También tendríamos una importante tarea que llevar a cabo: reconstruir Pueblo Beluga.
Continuará.
Llegamos pronto a Pueblo Beluga, donde el panorama era caótico. La base estaba asediada por las tropas de Ébola, al que llegué a ver. Era enorme y estaba formado como por una especie de nube con dos ojos. De pronto, llamé por el vasófono móvil al coronel Cerilla.
-Mi coronel, Ébola está aquí.
-Lo sé- fue su respuesta.- Hice bien en evacuar el pueblo.
-¿Alguna orden?- pregunté.
-Sí- dijo.- Voy a ordenar a las tropas que lo atraigan a la llanura y quiero que estéis presentes, sobre todo tú. Marie y tú debéis usar vuestros level 2 a la vez, aunque contra Ébola tal vez tengas que hacer tu level 4.
-Señor- dije.- ¿No sabe usted que el level 4 de Uranio es prácticamente suicida?
-Correremos el riesgo- dijo.
Llegué a aterrizar en la base, me dirigí al puesto de guardia y ordené que atrajeran a las tropas enemigas a la llanura cercana. Comenzó el movimiento que, a pesar de ser inferiores en número, logró distraerles hacia allá.
Allí se encontraron frente a frente con todo el resto de la División Roja y la División Negra al completo. De pronto, el Rey, que había llegado en secreto, dijo:
-¡¡Ya basta de traiciones!! ¡¡Esta rebelión debe terminarse o si no, perderéis vuestras vidas por rebelaros!! Voy a mostraros nuestro poder. ¡Enrico, Marie, ahora!
-¡Nukebomb level 2!- exclamamos al unísono. El grueso de las fuerzas enemigas estalló y saltó por los aires en un caos colectivo. Los restantes huyeron como rayos, excepto Ébola. Ébola permanecía espectante, listo para sacar un as en la manga. De pronto, lanzó un ataque al Rey.
-Esto ya ha ido demasiado lejos, Ébola- dije yo.- Por la creación del virus Ocaso, el asesinato de los capitanes SS que habían recibido la orden de arrestarte, la muerte de Sebastián Rattengibt y el asesinato de Albert Feynman, vas a morir hoy.
De pronto, alzé la espada y me dispuse. Tenía que hacerlo, y era el momento idóneo, ya que las tropas de ambos bandos se habían marchado.
-¡¡Kamikaze level 4!!
Alcanzé a darle con un golpe, que se expandió por toda la llanura en una tormenta de radiación nunca vista. La hierba moría al paso de la onda expansiva. Miré y ví los restos de Ébola en el suelo. De pronto, Matarratas apareció de entre las sombras y nos vió a los dos tirados en el suelo.
-Veo que, contra todo pronóstico, has sobrevivido- dijo.- Enrico, voy a curarte las posibles secuelas.
Me desmayé. Cuando desperté, estaba en un lugar familiar: la sala médica de la base. Me dí cuenta de que no llevaba mucho en cama, unos pocos días, y de que, tras una operación, estaba en condiciones. Me refiero, por supuesto, en condiciones para ir a la Capital. El hijo del Rey iba a ser coronado dentro de unos días, y me daba tiempo a salir de la cama y a prepararme. Además, y como consecuencia de la muerte de Ébola, había sido recompensado: me acababan de ascender a Capitán.
Me sustituía un joven elemental de rayo, Vallecano, al mando de mi antigua unidad. Yo pasaba a estar al mando completo de la base. También tendríamos una importante tarea que llevar a cabo: reconstruir Pueblo Beluga.
Continuará.
viernes, 30 de noviembre de 2012
Las aventuras de Enrico Feynman (parte 10):
Continuación de esta aventura:
El elemental que se acercaba llevaba máscara y traje. Por encima tenía puesto un sombrero de pescador y dijo:
-Ébola no está en Aquarela.
-¿Y dónde está?- alcancé a preguntar.
-Pueblo Beluga- respondió.
-Muchas gracias- dije.- Pero, ¿quién eres?
-Hodr Adrian- dijo.
-Entonces, tenemos que volver- repuso Kaji.
-Tengo hambre- dijo Zap.
-La verdad es que llevamos bastante sin comer- repuso Lluvia.
-Está bien- dije.- Sé que hay un restaurante allí mismo. Entraremos y tomaremos algo antes de irnos.
-Por cierto- dijo Matarratas.- ¿Cómo es que no has sentido hambre ni sueño?
-Me mantengo gracias al Uranio- dije.-Sabes que normalmente un mol de cualquier elemento necesita algunos julios de energía para ser formado. Pues bien, el Uranio, al ser un material fisible, lo manejo y hago que se vaya desintegrando, liberando mucha más energía de la que requería producirlo. Así es como me mantengo y es el motivo de que tenga tanta energía en combate.
Comieron algo en el restaurante. Era un restaurante de comida rápida de la cadena "Chispizza". Había oído hablar de ella y me preguntaba como un par de elementales de instituto tenían ya sucursales en todas las grandes ciudades. Por suerte, gracias a los contactos de Kaji (al fin y al cabo era el hermano de Chisp), logramos comer gratis.
Después de comer, nos dirigimos a una plaza. Allí fue donde me dispuse y llamé:
-¡Enola Dragon! ¡Level A!
El dragón Enola apareció raudo y veloz. Era de color verde brillante y bastante grande como para llevar a seis personas sin problemas. Nos subimos en él y partimos a Pueblo Beluga.
Mientras tanto, en el refugio de la base tenía lugar esta conversación, de la que nos enteramos más tarde por las grabaciones.
Sauce: Esta base no es natural. No es propio de nosotros.
Arturo: Mira, Sauce, si tanto te gusta la naturaleza, le pido a ese guardia que te deje salir donde están las tropas enemigas. Recuerda que esto acaba de convertirse en zona de guerra.
Nizo: Me pregunto cómo estarán mi hermana y los demás.
Tarántula: Seguro que bien. Dudo que alguien pueda hacerle algún daño a Lluvia. ¿Qué, al final eres vicepresidente de Aquarrica SL?
Nizo: Sí. Por cierto, ¿y Amor?
Amor: Pero si estoy aquí, al lado de Arturo.
Nizo: Es que con esta luz roja no veo un pimiento.
Soldado: Vale, ahora llamo a un elemental de luz para que la cambie.
Continuará.
El elemental que se acercaba llevaba máscara y traje. Por encima tenía puesto un sombrero de pescador y dijo:
-Ébola no está en Aquarela.
-¿Y dónde está?- alcancé a preguntar.
-Pueblo Beluga- respondió.
-Muchas gracias- dije.- Pero, ¿quién eres?
-Hodr Adrian- dijo.
-Entonces, tenemos que volver- repuso Kaji.
-Tengo hambre- dijo Zap.
-La verdad es que llevamos bastante sin comer- repuso Lluvia.
-Está bien- dije.- Sé que hay un restaurante allí mismo. Entraremos y tomaremos algo antes de irnos.
-Por cierto- dijo Matarratas.- ¿Cómo es que no has sentido hambre ni sueño?
-Me mantengo gracias al Uranio- dije.-Sabes que normalmente un mol de cualquier elemento necesita algunos julios de energía para ser formado. Pues bien, el Uranio, al ser un material fisible, lo manejo y hago que se vaya desintegrando, liberando mucha más energía de la que requería producirlo. Así es como me mantengo y es el motivo de que tenga tanta energía en combate.
Comieron algo en el restaurante. Era un restaurante de comida rápida de la cadena "Chispizza". Había oído hablar de ella y me preguntaba como un par de elementales de instituto tenían ya sucursales en todas las grandes ciudades. Por suerte, gracias a los contactos de Kaji (al fin y al cabo era el hermano de Chisp), logramos comer gratis.
Después de comer, nos dirigimos a una plaza. Allí fue donde me dispuse y llamé:
-¡Enola Dragon! ¡Level A!
El dragón Enola apareció raudo y veloz. Era de color verde brillante y bastante grande como para llevar a seis personas sin problemas. Nos subimos en él y partimos a Pueblo Beluga.
Mientras tanto, en el refugio de la base tenía lugar esta conversación, de la que nos enteramos más tarde por las grabaciones.
Sauce: Esta base no es natural. No es propio de nosotros.
Arturo: Mira, Sauce, si tanto te gusta la naturaleza, le pido a ese guardia que te deje salir donde están las tropas enemigas. Recuerda que esto acaba de convertirse en zona de guerra.
Nizo: Me pregunto cómo estarán mi hermana y los demás.
Tarántula: Seguro que bien. Dudo que alguien pueda hacerle algún daño a Lluvia. ¿Qué, al final eres vicepresidente de Aquarrica SL?
Nizo: Sí. Por cierto, ¿y Amor?
Amor: Pero si estoy aquí, al lado de Arturo.
Nizo: Es que con esta luz roja no veo un pimiento.
Soldado: Vale, ahora llamo a un elemental de luz para que la cambie.
Continuará.
domingo, 25 de noviembre de 2012
Las aventuras de Enrico Feynman (parte 9)
Continuación de esta aventura fanfic. (Nota: Akula [en ruso: tiburón] es una alusión a los submarinos nucleares tipo Typhoon)
Norte de Aquarela:
Bajamos del dragón Enola y nos dirigimos a la búsqueda de Ébola. Nos habían dicho que estaba por aquí, y tragamos. Era un lugar oscuro como la hoche, y solo se escuchaban las olas del lago.
-Matarratas,- dijo Lluvia- ¿puedes detectar algo con el kimikoho?
-Ahora solamente Hidrógeno, Oxígeno, Nitrógeno y algunos compuestos de carbono- dijo Matarratas.- Lo que vienen siendo moléculas de agua y de aire. También detecto bastante radiación, pero es la que emite el teniente Feynman.
-Según el mapa, estamos en la orilla del Lago Azul- dije yo.- La capital de Aquarela está cruzado el lago.
-¿Cómo vamos a cruzar?- preguntó Kaji.
-Muy sencillo- dije yo.- ¡Akula level A!
Un tiburón gigante, de color verde brillante emergió de las profundidades. Era tan grande como una casa, y tenía una aleta en la parte trasera, detrás de una serie de branquias y tubos, por uno de los cuáles debíamos pasar.
-¿Hay que montarlo?- preguntó Zap.
-Hay que meterse dentro- respondí.- Mejor que os pongáis esto.
Saqué unos trajes de plomo y se los pusieron. Pronto nos introducimos en el interior del Akula. Dentro era en parte hueco, teniendo una zona recubierta y aislada con plomo, en la que había unas sillas y una pantalla.
-¡No es posible!- exclamó Kaji.
-Os debo una explicación- comencé.- Hace tiempo, un elemental de Uranio antepasado mío decidió crear un tiburón que sirviera de vehículo y hogar. Tras algunos experimentos, logró alterar la especie de tiburones de uranio, convirtiéndolas en transportes y permitiendo que la gente pudiese introducirse en su interior.
-Supongo que se trata de bioingeniería a nivel genético- dijo Matarratas.
-Sí- respondí.- Bueno, mejor nos ponemos en marcha. Tengo que pilotar yo, que soy del mismo elemento.
Me puse en la silla de capitán y vi como se encendía la pantalla que nos mostraba lo que estaba viendo el tiburón. Mediante un viejo sistema de alteración mental por frecuencias radiactivas, hice que se moviera hacia la ciudad del Lago Azul. Tras unas horas, llegamos a la capital.
Era una ciudad que se erguía sobre una isla. Debido a la época del año, estaba diluviando y se escuchaba el sonido de los rayos. Salimos del tiburón y nos dirigimos al lugar donde se suponía que estaba Ébola.
De pronto, un extraño elemental hizo presencia. Iba vestido de marrón y tenía en la cabeza un sombrero de pescador y una máscara. De pronto, se la quitó y dijo:
-Saludos, Teniente. ¿Está usted buscando a Ébola?
-¿Quién es usted y por qué sabe usted eso?- pregunté yo.
Continuará.
Norte de Aquarela:
Bajamos del dragón Enola y nos dirigimos a la búsqueda de Ébola. Nos habían dicho que estaba por aquí, y tragamos. Era un lugar oscuro como la hoche, y solo se escuchaban las olas del lago.
-Matarratas,- dijo Lluvia- ¿puedes detectar algo con el kimikoho?
-Ahora solamente Hidrógeno, Oxígeno, Nitrógeno y algunos compuestos de carbono- dijo Matarratas.- Lo que vienen siendo moléculas de agua y de aire. También detecto bastante radiación, pero es la que emite el teniente Feynman.
-Según el mapa, estamos en la orilla del Lago Azul- dije yo.- La capital de Aquarela está cruzado el lago.
-¿Cómo vamos a cruzar?- preguntó Kaji.
-Muy sencillo- dije yo.- ¡Akula level A!
Un tiburón gigante, de color verde brillante emergió de las profundidades. Era tan grande como una casa, y tenía una aleta en la parte trasera, detrás de una serie de branquias y tubos, por uno de los cuáles debíamos pasar.
-¿Hay que montarlo?- preguntó Zap.
-Hay que meterse dentro- respondí.- Mejor que os pongáis esto.
Saqué unos trajes de plomo y se los pusieron. Pronto nos introducimos en el interior del Akula. Dentro era en parte hueco, teniendo una zona recubierta y aislada con plomo, en la que había unas sillas y una pantalla.
-¡No es posible!- exclamó Kaji.
-Os debo una explicación- comencé.- Hace tiempo, un elemental de Uranio antepasado mío decidió crear un tiburón que sirviera de vehículo y hogar. Tras algunos experimentos, logró alterar la especie de tiburones de uranio, convirtiéndolas en transportes y permitiendo que la gente pudiese introducirse en su interior.
-Supongo que se trata de bioingeniería a nivel genético- dijo Matarratas.
-Sí- respondí.- Bueno, mejor nos ponemos en marcha. Tengo que pilotar yo, que soy del mismo elemento.
Me puse en la silla de capitán y vi como se encendía la pantalla que nos mostraba lo que estaba viendo el tiburón. Mediante un viejo sistema de alteración mental por frecuencias radiactivas, hice que se moviera hacia la ciudad del Lago Azul. Tras unas horas, llegamos a la capital.
Era una ciudad que se erguía sobre una isla. Debido a la época del año, estaba diluviando y se escuchaba el sonido de los rayos. Salimos del tiburón y nos dirigimos al lugar donde se suponía que estaba Ébola.
De pronto, un extraño elemental hizo presencia. Iba vestido de marrón y tenía en la cabeza un sombrero de pescador y una máscara. De pronto, se la quitó y dijo:
-Saludos, Teniente. ¿Está usted buscando a Ébola?
-¿Quién es usted y por qué sabe usted eso?- pregunté yo.
Continuará.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Las aventuras de Enrico Feynman (parte 8):
Continuación. (Nota:Enoldragón es la abreviatura de Enola Dragón):
Al día siguiente, fui al Colegio Beluga para llamar a Dino Aquatro y a Leo Davín. Les hice venir a la base, y nos reunimos en una sala apartada.
-Creo que a ustedes les conozco de antes- dijo el coronel.
-Así es- respondió Dino.- Somos exmilitares. Dimitimos hace ya 10 años.
-En fin- dijo Cerilla.- Tengo que preguntarles cuánto saben sobre el Alcaesto.
-Existe, y el elemental que lo controla está aquí- dijo Dino.- Se llama Lluvia Aquarrica.
-¿Y sobre los 5 elementos?
-Desaparecieron hace tiempo, y eran excelentes guerreros.
Tras un rato de interrogatorios, un soldado llegó con noticias.
-¡Mi coronel!- exclamó.- ¡Las bases militares de Falconia y Aquarela se han rebelado!
-Hay que mantener la calma, soldado- dijo el coronel.- Si me he trasladado aquí es porque estamos muy cerca de Aquarela. En fin, se encargará de esto Enrico.
-Sí, señor- dije yo.
-Eso es todo, caballeros- dijo el coronel.- Enrico, antes de que vayas a parar esa guerra, encárgate de que tus hombres evacúen Pueblo Beluga.
Mis hombres y yo nos fuimos al pueblo y preparamos la alarma.
-¡Por orden del coronel Cerilla y para la seguridad del pueblo Beluga, se ordena que todo el pueblo se dirija al refugio de la base situada en el Monte Pito!- Grité.- Mis hombres les conducirán hacia allí.
-¿Qué es lo que ocurre?- preguntó el señor Aquarrica.
-Señor Aquarrica, lamento no poder decirle nada, pero la información sobre lo que ocurre está clasificada por el momento. Solo puedo decir que hay una grave amenaza cerca del pueblo.
Mis hombres llevaron a la gente del pueblo al refugio. Era un refugio subterráneo enorme, capaz de albergar a todo el mundo de forma cómoda. Después de eso, ordené a mis hombres una defensa agresiva del perímetro, colocando algunos puestos de vigilancia cerca.
El coronel Cerilla me dió la orden de marcharme a encontrar y destruir a Ébola, mientras otros agentes infiltrados eliminaban la rebelión. De pronto, llegaron Kaji, Matarratas, Sôkar, Lluvia y Zap.
-Señor- empezó Kaji,- si se trata de encontrar a Ébola, permítanos ir en su ayuda.
-No veo por qué no- dije yo.- La unión hace la fuerza.
-Es posible que Ébola esté por encima de la fuerza- dijo Cerilla.- Está bien, podéis ir, pero evitad cualquier contacto en medida de lo posible.
Recogí mis cosas y ví que el equipo KV hacía lo mismo. Estábamos preparados para marcharnos.
-Según los últimos datos- dije.- Ébola se encuentra al norte de Aquarela.
-¿Cómo llegaremos hasta allí?- preguntó Matarratas.
-Déjame a mí- dije.- Por suerte, conozco y puedo invocar varias criaturas de Uranio. ¡Enoldragón level A!
Un dragón verde brillante salió a mi encuentro y Matarratas sacó un contador Geiger.
-Veamos- dijo Matarratas midiéndolo.- Dá unos 5 Rad. Eso significa que es seguro por el momento.
-Lo he invocado en modo:transporte- dije.- Si lo invoco para combate, es una bestia muy peligrosa. Subamos.
Subimos al lomo del dragón y nos dirigimos al norte de Aquarela, sobrevolando ríos y valles, montañas y llanos.
Continuará.
Al día siguiente, fui al Colegio Beluga para llamar a Dino Aquatro y a Leo Davín. Les hice venir a la base, y nos reunimos en una sala apartada.
-Creo que a ustedes les conozco de antes- dijo el coronel.
-Así es- respondió Dino.- Somos exmilitares. Dimitimos hace ya 10 años.
-En fin- dijo Cerilla.- Tengo que preguntarles cuánto saben sobre el Alcaesto.
-Existe, y el elemental que lo controla está aquí- dijo Dino.- Se llama Lluvia Aquarrica.
-¿Y sobre los 5 elementos?
-Desaparecieron hace tiempo, y eran excelentes guerreros.
Tras un rato de interrogatorios, un soldado llegó con noticias.
-¡Mi coronel!- exclamó.- ¡Las bases militares de Falconia y Aquarela se han rebelado!
-Hay que mantener la calma, soldado- dijo el coronel.- Si me he trasladado aquí es porque estamos muy cerca de Aquarela. En fin, se encargará de esto Enrico.
-Sí, señor- dije yo.
-Eso es todo, caballeros- dijo el coronel.- Enrico, antes de que vayas a parar esa guerra, encárgate de que tus hombres evacúen Pueblo Beluga.
Mis hombres y yo nos fuimos al pueblo y preparamos la alarma.
-¡Por orden del coronel Cerilla y para la seguridad del pueblo Beluga, se ordena que todo el pueblo se dirija al refugio de la base situada en el Monte Pito!- Grité.- Mis hombres les conducirán hacia allí.
-¿Qué es lo que ocurre?- preguntó el señor Aquarrica.
-Señor Aquarrica, lamento no poder decirle nada, pero la información sobre lo que ocurre está clasificada por el momento. Solo puedo decir que hay una grave amenaza cerca del pueblo.
Mis hombres llevaron a la gente del pueblo al refugio. Era un refugio subterráneo enorme, capaz de albergar a todo el mundo de forma cómoda. Después de eso, ordené a mis hombres una defensa agresiva del perímetro, colocando algunos puestos de vigilancia cerca.
El coronel Cerilla me dió la orden de marcharme a encontrar y destruir a Ébola, mientras otros agentes infiltrados eliminaban la rebelión. De pronto, llegaron Kaji, Matarratas, Sôkar, Lluvia y Zap.
-Señor- empezó Kaji,- si se trata de encontrar a Ébola, permítanos ir en su ayuda.
-No veo por qué no- dije yo.- La unión hace la fuerza.
-Es posible que Ébola esté por encima de la fuerza- dijo Cerilla.- Está bien, podéis ir, pero evitad cualquier contacto en medida de lo posible.
Recogí mis cosas y ví que el equipo KV hacía lo mismo. Estábamos preparados para marcharnos.
-Según los últimos datos- dije.- Ébola se encuentra al norte de Aquarela.
-¿Cómo llegaremos hasta allí?- preguntó Matarratas.
-Déjame a mí- dije.- Por suerte, conozco y puedo invocar varias criaturas de Uranio. ¡Enoldragón level A!
Un dragón verde brillante salió a mi encuentro y Matarratas sacó un contador Geiger.
-Veamos- dijo Matarratas midiéndolo.- Dá unos 5 Rad. Eso significa que es seguro por el momento.
-Lo he invocado en modo:transporte- dije.- Si lo invoco para combate, es una bestia muy peligrosa. Subamos.
Subimos al lomo del dragón y nos dirigimos al norte de Aquarela, sobrevolando ríos y valles, montañas y llanos.
Continuará.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Las aventuras de Enrico Feynman (parte 7):
Continuación de las aventuras de Enrico Feynman. (Nota: El nombre de su prometida, Marie Oppenheimer, es una alusión a Marie Curie- premio Nobel de física y de Química- y a Robert Oppenheimer- líder del Proyecto Manhattam):
Al día siguiente, por ser el día de la Energía, me tomé la tarde libre- con el beneplácito de mis superiores- y me acerqué a la cabalgata, con el clásico traje negro. Era una túnica de viaje negra, recién comprada y lista para cualquier travesía.
Al cabo de unos días que me concedió el coronel de permiso, volví a Pueblo Beluga, pensando en que por fin era capitán y que ya podía acceder a misiones de alto rango, de las que requieren mayor secreto. Al llegar a la base, no fue mi sorpresa que entrasen otros 50 soldados, sino quien los dirigía. Era Marie Oppenheimer, otra elemental de Uranio a la que conocía bastante bien. Era mi prometida, y me resultó extraño verla por allí.
-Hola, Enrico- dijo.- No sabía que eras el oficial a cargo de la base.
-Hola de nuevo, cariño- alcancé a responder.- ¿Ya eres oficial?
-¿Recuerdas en qué fecha estamos?- dijo.
-5 de enero- dije.
-Pues eso- respondió.- Acabo de ganar la liga de los elementales con 5 amigos. Habría estado en tu equipo, si no fuera porque desapareciste hace dos años y no pude contactar.
-En fin,- dije- tengo cosas que hacer. Creo que teníamos una reunión con el coronel a las 3, ¿no?
-Sí- dijo ella.- Por cierto, ¿tú tienes idea de lo que está ocurriendo?
-He oido algo de unas maniobras- comencé- a fin de probar la capacidad defensiva de los distritos militares de Baiena del Norte y Caldera. El coronel dice que, sobre el mapa, estas regiones parecen indefensas ante una posible amenaza.
-Entiendo- dijo.- Nos vemos en la reunión.
Me tenía que reunir con Ember y con el equipo que otro tiempo se presentó a la liga elemental con el nombre de KV. Me dirigí a su casa y llamé.
-Antes de empezar, ¿estamos todos?- dijo Ember.
-Sí.
-En fin- prosiguió.- Hoy hay que hacer un entrenamiento práctico contra elementales de sombra. Sabéis que los elementales de sombra suelen atacar mediante portales y agujeros negros, ¿no?
-En efecto- era Sôkar el que hablaba.
-El único problema- prosiguió Ember- es que, en un suelo extraño, ningún elemental que no sea de sombra sabe donde están esos portales. Ahora, Sôkar y Enrico harán una demostración.
El elemental de sombra comenzó con su ataque de portales.
-Portales de sombra level 2.
-Nukeman level 1.
Los portales que abrió, aunque fueron muchos, se cerraron en seguida, debido a la alta concentración energética que poseía gracias a mi level 1.
-Por supuesto- dijo Ember.- No todos somos elementales de Uranio, Plutonio ni tenemos el virus Ocaso, así que la energía del level 1 no cerrará todos los portales en elementales de Agua, Rayo o Virus, a no ser que seáis muy poderosos, que veo que no.
-Creo que sé por qué ocurre- dijo Matarratas.- El choque de energías impide utilizar los poderes de un elemental dentro del cuerpo de otro elemental con una cantidad de energía desplegada igual o mayor.
-Exacto- dijo Ember.- Por eso, ante los ataques de level 2 de un elemental de Sombra, lo mejor es hacer level 1, procurando tener la energía adecuada para cerrarlos en el punto adecuado. Un elemental de sombra cuenta con ello, y lo más probable, si está entrenado, es que abra portales en todos los puntos del cuerpo. En fin, ahora, la lucha contra un level 3 de sombra. Kaji, te toca.
- Was-daña- dijo Sôkar.- Level 3.
-Espada Llameante- dijo Kaji.- Level 3.
Comenzó una lucha de esgrima entre Kaji y Sôkar, hasta que Ember decidió parar.
-¿Errores que han cometido?- preguntó Ember.
-Para empezar- comenzó Matarratas- Kaji ha confiado solo en su habilidad. Además, existen cosas más útiles para evitar el golpe de un level 3.
-Tienes razón- dijo Ember.- Pero solo en parte. Aunque en campo abierto hay más opciones, no se puede utilizar bien un level 2 ni un level 4 en un espacio cerrado, son demasiado potentes. Kaji, creo que tengo que ayudarte con el level 3.
-Jaja- dijo Lluvia.
-A ver como combates tú, listilla- dijo Kaji.
-Aquahit- dijo Lluvia.- Level 3.
-Espada fisible- respondí yo, situándome entre Lluvia y Kaji.- Level 3. Pelea contra mí, a ver si eres tan gallita.
Comenzamos con el duelo de esgrima. Aunque Lluvia se creía más fuerte, en realidad no pudo enfrentarse a mí. Tras rechazarle algunos ataques, Ember pitó el fin del entrenamiento con un silbato.
Miré en mi reloj la hora: Las 13:30. Me daba tiempo a comer y a ir a la reunión. Me dirigí al campamento, bastante cercano, y almorcé un bocadillo. Me dirigí a la sala de reuniones, donde estaban Ember, Marie y el coronel Cerilla.
-Acabamos de recibir nuevos datos de nuestros espías- abrió Cerilla.- Ahora sabemos con certeza que Falconia y Aquarela planean una insurrección armada y que realmente Ébola está detrás de esto. Afortunadamente, he logrado poner los distritos colindantes en alerta máxima, correspondiendo oficialmente a un simulacro de alarma máxima. En otro orden de cosas, uno de los soldados ha descubierto nuevas grutas en el Monte Pito durante una inspección. Estamos tramitando el translado de expertos. Por cierto, tengo que confirmar un asunto. El equipo KV y Marie Oppenheimer quedan oficialmente admitidos en la SS, y se reconoce el rango de capitán de Enrico Feynman, tras el aprobado del examen hace 6 días.
-Respecto a mi rango oficial- dije yo,- ¿corresponde a algún cambio?
-No por el momento- fue la respuesta de Cerilla.- Por ahora, tiene que centrarse en el entrenamiento del equipo KV y de su prometida, además del mantenimiento de la base. Ah, y por cierto, necesito que traiga aquí a los profesores del colegio llamados Dino Aquatro y Leo Davín.
-Sí, señor- respondí.
-¿Algo más, señores?- dijo Marie.
-No- dijo Cerilla.
-Se levanta la sesión- dijo Marie.- Tengo que hablar contigo, Enrico, en privado.
Al día siguiente, por ser el día de la Energía, me tomé la tarde libre- con el beneplácito de mis superiores- y me acerqué a la cabalgata, con el clásico traje negro. Era una túnica de viaje negra, recién comprada y lista para cualquier travesía.
Al cabo de unos días que me concedió el coronel de permiso, volví a Pueblo Beluga, pensando en que por fin era capitán y que ya podía acceder a misiones de alto rango, de las que requieren mayor secreto. Al llegar a la base, no fue mi sorpresa que entrasen otros 50 soldados, sino quien los dirigía. Era Marie Oppenheimer, otra elemental de Uranio a la que conocía bastante bien. Era mi prometida, y me resultó extraño verla por allí.
-Hola, Enrico- dijo.- No sabía que eras el oficial a cargo de la base.
-Hola de nuevo, cariño- alcancé a responder.- ¿Ya eres oficial?
-¿Recuerdas en qué fecha estamos?- dijo.
-5 de enero- dije.
-Pues eso- respondió.- Acabo de ganar la liga de los elementales con 5 amigos. Habría estado en tu equipo, si no fuera porque desapareciste hace dos años y no pude contactar.
-En fin,- dije- tengo cosas que hacer. Creo que teníamos una reunión con el coronel a las 3, ¿no?
-Sí- dijo ella.- Por cierto, ¿tú tienes idea de lo que está ocurriendo?
-He oido algo de unas maniobras- comencé- a fin de probar la capacidad defensiva de los distritos militares de Baiena del Norte y Caldera. El coronel dice que, sobre el mapa, estas regiones parecen indefensas ante una posible amenaza.
-Entiendo- dijo.- Nos vemos en la reunión.
Me tenía que reunir con Ember y con el equipo que otro tiempo se presentó a la liga elemental con el nombre de KV. Me dirigí a su casa y llamé.
-Antes de empezar, ¿estamos todos?- dijo Ember.
-Sí.
-En fin- prosiguió.- Hoy hay que hacer un entrenamiento práctico contra elementales de sombra. Sabéis que los elementales de sombra suelen atacar mediante portales y agujeros negros, ¿no?
-En efecto- era Sôkar el que hablaba.
-El único problema- prosiguió Ember- es que, en un suelo extraño, ningún elemental que no sea de sombra sabe donde están esos portales. Ahora, Sôkar y Enrico harán una demostración.
El elemental de sombra comenzó con su ataque de portales.
-Portales de sombra level 2.
-Nukeman level 1.
Los portales que abrió, aunque fueron muchos, se cerraron en seguida, debido a la alta concentración energética que poseía gracias a mi level 1.
-Por supuesto- dijo Ember.- No todos somos elementales de Uranio, Plutonio ni tenemos el virus Ocaso, así que la energía del level 1 no cerrará todos los portales en elementales de Agua, Rayo o Virus, a no ser que seáis muy poderosos, que veo que no.
-Creo que sé por qué ocurre- dijo Matarratas.- El choque de energías impide utilizar los poderes de un elemental dentro del cuerpo de otro elemental con una cantidad de energía desplegada igual o mayor.
-Exacto- dijo Ember.- Por eso, ante los ataques de level 2 de un elemental de Sombra, lo mejor es hacer level 1, procurando tener la energía adecuada para cerrarlos en el punto adecuado. Un elemental de sombra cuenta con ello, y lo más probable, si está entrenado, es que abra portales en todos los puntos del cuerpo. En fin, ahora, la lucha contra un level 3 de sombra. Kaji, te toca.
- Was-daña- dijo Sôkar.- Level 3.
-Espada Llameante- dijo Kaji.- Level 3.
Comenzó una lucha de esgrima entre Kaji y Sôkar, hasta que Ember decidió parar.
-¿Errores que han cometido?- preguntó Ember.
-Para empezar- comenzó Matarratas- Kaji ha confiado solo en su habilidad. Además, existen cosas más útiles para evitar el golpe de un level 3.
-Tienes razón- dijo Ember.- Pero solo en parte. Aunque en campo abierto hay más opciones, no se puede utilizar bien un level 2 ni un level 4 en un espacio cerrado, son demasiado potentes. Kaji, creo que tengo que ayudarte con el level 3.
-Jaja- dijo Lluvia.
-A ver como combates tú, listilla- dijo Kaji.
-Aquahit- dijo Lluvia.- Level 3.
-Espada fisible- respondí yo, situándome entre Lluvia y Kaji.- Level 3. Pelea contra mí, a ver si eres tan gallita.
Comenzamos con el duelo de esgrima. Aunque Lluvia se creía más fuerte, en realidad no pudo enfrentarse a mí. Tras rechazarle algunos ataques, Ember pitó el fin del entrenamiento con un silbato.
Miré en mi reloj la hora: Las 13:30. Me daba tiempo a comer y a ir a la reunión. Me dirigí al campamento, bastante cercano, y almorcé un bocadillo. Me dirigí a la sala de reuniones, donde estaban Ember, Marie y el coronel Cerilla.
-Acabamos de recibir nuevos datos de nuestros espías- abrió Cerilla.- Ahora sabemos con certeza que Falconia y Aquarela planean una insurrección armada y que realmente Ébola está detrás de esto. Afortunadamente, he logrado poner los distritos colindantes en alerta máxima, correspondiendo oficialmente a un simulacro de alarma máxima. En otro orden de cosas, uno de los soldados ha descubierto nuevas grutas en el Monte Pito durante una inspección. Estamos tramitando el translado de expertos. Por cierto, tengo que confirmar un asunto. El equipo KV y Marie Oppenheimer quedan oficialmente admitidos en la SS, y se reconoce el rango de capitán de Enrico Feynman, tras el aprobado del examen hace 6 días.
-Respecto a mi rango oficial- dije yo,- ¿corresponde a algún cambio?
-No por el momento- fue la respuesta de Cerilla.- Por ahora, tiene que centrarse en el entrenamiento del equipo KV y de su prometida, además del mantenimiento de la base. Ah, y por cierto, necesito que traiga aquí a los profesores del colegio llamados Dino Aquatro y Leo Davín.
-Sí, señor- respondí.
-¿Algo más, señores?- dijo Marie.
-No- dijo Cerilla.
-Se levanta la sesión- dijo Marie.- Tengo que hablar contigo, Enrico, en privado.
Las Aventuras de Enrico Feynman (parte 6):
Continuación de "las aventuras de Enrico Feynman", fanfic no canónico basado en el universo de 5 elementos, 3 años después de los sucesos de la 4ª temporada.
Tras esfuerzos, logramos llevar a Bore Luftur al campamento que habíamos construído a las afueras, cerca del Monte Pito. Allí comencé a leer los cargos y lo que íbamos a hacer con él.
-Vamos a interrogarte- comencé.- Después, te tomarán muestras de tejidos con el fin de utilizar tu genoma para técnicas de fecundación in vitro y que así resurgan los elementales de aire.
-Está bien- dijo.- Solo quiero decir que no revelaré los nombres ni los elementos de mis antiguos compañeros. He venido para pedirles algo, a cambio de lo cuál estoy dispuesto a entregarme. También les ayudaré de cualquier modo al resurgir de los elementales de aire.
-Comenzaremos con el interrogatorio- dijo Ember Llamaviva.- Enrico tomará nota. Nombre y elemento.
-Bore Luftur. Elemento aire.
-¿Pertenencia al Ejército?
-Rango: ex-Capitán SS, cesado tras el asesinato del Rey el año 0, en el cuál se me implicaba. 5 años de servicio y 95 misiones exitosas.
-¿Estuvo presente en el asesinato del Rey?
-No pienso declarar sobre ese asunto.
-¿Sigue teniendo relación con Ken Válbrandur?
-Sí. Aunque estoy aquí por mi cuenta.
-¿Qué era eso tan importante que quería contarnos?
-Hay diversos líderes militares de Falconia y Aquarela que planean una rebelión armada. Les ha unido alguien conocido como ex-Coronel Ébola, y planea derrocar al Rey. Todavía es secreto.
-Ember, hay que avisar de esto- dije yo.
-Podría ser una trampa- respondió.- Aunque tengo una idea. Espera un momento.
Ember cogió el vasófono, dejando el auricular de modo que lo pudiésemos oir todos:
-Buenas, ¿cuartel general? Póngame con el coronel Cerilla.
-Sí, coronel Cerilla al habla.
-Soy Ember Llamaviva, repito, Ember Llamaviva. Solicito su presencia en Pueblo Beluga, en el cuartel del Monte Pito. Es muy importante.
-Voy para allá.
Al cabo de unos minutos, se transportó a la base.
-Coronel en la base- anunció un soldado. Todos nos cuadramos y vino a mi despacho.
-Descansen- dijo.- ¿Por qué me han llamado?
-Mi coronel, le presento a Bore Luftur- comenzé.- Miembro de los 5 elementos y probablemente el último elemental de Aire que existe. Está detenido y nos ha informado de un hecho muy importante. Comienze, Luftur.
-He venido por propia voluntad, a fin de dar una información importante al mando de las SS y de la División Roja. El ex-Coronel Ébola ha vuelto y ha convencido a comandantes de diversos batallones de Falconia y Aquarela para que lleven a cabo una rebelión armada. Su objetivo sospecho que es el de deponer al Rey y ocupar su lugar.
-Tomaremos medidas- dijo.- Ember, vaya al cuartel de las SS y pida que envíen algunos capitanes SS a investigar en Falconia y Aquarela. Si es necesario, los destinaremos oficialmente a los batallones implicados.
Ember fue al transpore ultra-veloz. El coronel parecía al borde de un ataque de nervios y le sugerí que se tomase una tila. Uno de mis hombres, elemental de agua, preparó una tila bien cargada, y mi superior se la tomó de un sorbo.
-Veamos- dijo por fin el coronel Cerilla.- Vamos a interrogar y a tomar muestras de ADN a Luftur y vas a rellenar los trámites para que lo extraditen a una prisión de máxima seguridad de las SS. Mientras tanto, quiero que envíes un mensaje urgente a los comandantes de los batallones cercanos a la zona, para una reunión en un punto cuyas coordenadas se revelarán más adelante.
Preparé los mensajes y sugerí que se utilizase la base como sitio para la reunión. Era una base grande, construída con el fin de albergar al menos una compañía entera. Sin embargo, a fin de no alarmar, decidieron después de la construcción destinar tan solo a una sección de élite de la División Roja. El edificio albergaba también un refugio para civiles, a fin de ser utilizado en caso de catástrofe, y una sala de reuniones secretas para las SS aprovechando una vieja gruta sellada.
Aceptó utilizar la base y yo ordené a mis hombres, unos 50, estar en alerta máxima generalizada. Fueron llegando comandantes, y les fui entregando mi informe.
-Nada debe de salir de esta habitación hasta que mis agentes hayan corroborado los datos- comenzó el coronel Cerilla.- Por lo que sabemos, es posible una rebelión generalizada en el noroeste del país, con focos principales en Falconia. Sabemos que los líderes militares están confabulados con un viejo es-Coronel llamado Ébola, el cuál fue cesado por corrupción y abuso de autoridad, al desarrollar en secreto el virus Ocaso. Como medidas preventivas, movilizaremos toda la región militar de Baiena del Norte y de Caldera, fingiendo que se trata de un entrenamiento a fin de estar preparados ante una posible invasión. También, como es sabido, habrá que tomar medidas para evacuar a los civiles de estas zonas. En un primer momento, se tratará de un simulacro para determinar el número de personas que podrían salvarse en caso de una catástrofe. Permanezcan alerta y sigan las órdenes que les lleguen desde mi puesto de mando situado aquí. Se levanta la sesión.
Los comandantes fueron marchándosey el coronel Cerilla me llamó.
-Teniente Feynman- dijo.- A partir de hoy y mientras dure la actual crisis, usted y sus hombres quedan bajo mi mando directo. Lo más probable es que translade aquí otra sección, formando la 115ª Compañía de infantería.
-Mi coronel- comenzé.- Quiero preguntarle una cosa. ¿Por qué decidió crear hace 2 años los rangos de Comandante y de Teniente Coronel?
-Se lo explicaré, teniente- dijo.- Los miembros del Estado Mayor decidimos que era lo mejor para distinguir a los jefes de distintas zonas militares y a los capitanes veteranos que, en nuestra opinión, debían ser ascendidos. En fin, eso ya no importa. Lo importante es evitar una guerra directa.
-¿Por qué se lo ha dicho a los comandantes de la región?- pregunté.- Espero que no sea una pregunta estúpida.
-Para nada, teniente- dijo.- Se lo he dicho porque el evitar esa guerra le corresponde a las SS, pero quiero mantener las tropas regulares en la reserva si la misión SS falla. Por cierto, ahora que le he revelado del mando, puede perfectamente hacer el examen para capitán SS.
-Por supuesto, señor- dije.- Iré para allá, el examen es mañana.
-Espere un momento- dijo.- Ya que va a Ciudad Leona, pásese por el Cuartel General y entregue estos documentos al Estado Mayor. Ah, y le doy estas credenciales para que sepan que se ha trasladado el mando provisional aquí, y para que transfieran la 532ª sección a la base.
-Sí señor- dije.- Hasta mañana, señor.
Me dirigí al transporte y me transporté al Cuartel General por la madrugada. Cuando me dirigía a la sala de reuniones del Estado Mayor, un capitán me dijo:
-Alto, ¿Quién va?
-Teniente Feynman, señor- dije.- Traigo órdenes procedentes del Coronel Cerilla, señor.
-Pase- dijo.
Entré a la sala del Estado Mayor y entregué los informes a los jefes de estado mayor de la División Roja. Después, me dirigí al Centro de Mando de los SS, para examinarme y transmitir las órdenes de mi superior.
El examen no resultó fácil, pero conseguí destacar realmente en la simulación de combate, gracias a los poderes procedentes del Uranio. En la parte escrita, fallé algunas preguntas y en la fase de agilidad pude moverme bien a rastras. De pronto, anunciaron mi nota:
-Feynman, Enrico. Nota: 8.2 sobre 10. Aprobado. Ascendido a Capitán SS.
Era más de lo que me esperaba. El examen se hacía siempre a las 6 a.m, sin haber podido dormir, a fin de medir las cualidades mínimas, no las cualidades óptimas.
Tras el examen, transmití las órdenes del Coronel. Los líderes SS enviaron una docena de equipos de 5 miembros a investigar las bases en Falconia y Aquarela, siendo destinados oficialmente como soldados y mandos intermedios. Entonces, llegó un capitán SS ascendido hace poco, un elemental de fuego, gritando y en estado similar al chock.
-¿Qué ocurre, capitán Crisol?- dijo uno de los comandantes.
-Nuestros hombres han dado con Ébola.
Tras esfuerzos, logramos llevar a Bore Luftur al campamento que habíamos construído a las afueras, cerca del Monte Pito. Allí comencé a leer los cargos y lo que íbamos a hacer con él.
-Vamos a interrogarte- comencé.- Después, te tomarán muestras de tejidos con el fin de utilizar tu genoma para técnicas de fecundación in vitro y que así resurgan los elementales de aire.
-Está bien- dijo.- Solo quiero decir que no revelaré los nombres ni los elementos de mis antiguos compañeros. He venido para pedirles algo, a cambio de lo cuál estoy dispuesto a entregarme. También les ayudaré de cualquier modo al resurgir de los elementales de aire.
-Comenzaremos con el interrogatorio- dijo Ember Llamaviva.- Enrico tomará nota. Nombre y elemento.
-Bore Luftur. Elemento aire.
-¿Pertenencia al Ejército?
-Rango: ex-Capitán SS, cesado tras el asesinato del Rey el año 0, en el cuál se me implicaba. 5 años de servicio y 95 misiones exitosas.
-¿Estuvo presente en el asesinato del Rey?
-No pienso declarar sobre ese asunto.
-¿Sigue teniendo relación con Ken Válbrandur?
-Sí. Aunque estoy aquí por mi cuenta.
-¿Qué era eso tan importante que quería contarnos?
-Hay diversos líderes militares de Falconia y Aquarela que planean una rebelión armada. Les ha unido alguien conocido como ex-Coronel Ébola, y planea derrocar al Rey. Todavía es secreto.
-Ember, hay que avisar de esto- dije yo.
-Podría ser una trampa- respondió.- Aunque tengo una idea. Espera un momento.
Ember cogió el vasófono, dejando el auricular de modo que lo pudiésemos oir todos:
-Buenas, ¿cuartel general? Póngame con el coronel Cerilla.
-Sí, coronel Cerilla al habla.
-Soy Ember Llamaviva, repito, Ember Llamaviva. Solicito su presencia en Pueblo Beluga, en el cuartel del Monte Pito. Es muy importante.
-Voy para allá.
Al cabo de unos minutos, se transportó a la base.
-Coronel en la base- anunció un soldado. Todos nos cuadramos y vino a mi despacho.
-Descansen- dijo.- ¿Por qué me han llamado?
-Mi coronel, le presento a Bore Luftur- comenzé.- Miembro de los 5 elementos y probablemente el último elemental de Aire que existe. Está detenido y nos ha informado de un hecho muy importante. Comienze, Luftur.
-He venido por propia voluntad, a fin de dar una información importante al mando de las SS y de la División Roja. El ex-Coronel Ébola ha vuelto y ha convencido a comandantes de diversos batallones de Falconia y Aquarela para que lleven a cabo una rebelión armada. Su objetivo sospecho que es el de deponer al Rey y ocupar su lugar.
-Tomaremos medidas- dijo.- Ember, vaya al cuartel de las SS y pida que envíen algunos capitanes SS a investigar en Falconia y Aquarela. Si es necesario, los destinaremos oficialmente a los batallones implicados.
Ember fue al transpore ultra-veloz. El coronel parecía al borde de un ataque de nervios y le sugerí que se tomase una tila. Uno de mis hombres, elemental de agua, preparó una tila bien cargada, y mi superior se la tomó de un sorbo.
-Veamos- dijo por fin el coronel Cerilla.- Vamos a interrogar y a tomar muestras de ADN a Luftur y vas a rellenar los trámites para que lo extraditen a una prisión de máxima seguridad de las SS. Mientras tanto, quiero que envíes un mensaje urgente a los comandantes de los batallones cercanos a la zona, para una reunión en un punto cuyas coordenadas se revelarán más adelante.
Preparé los mensajes y sugerí que se utilizase la base como sitio para la reunión. Era una base grande, construída con el fin de albergar al menos una compañía entera. Sin embargo, a fin de no alarmar, decidieron después de la construcción destinar tan solo a una sección de élite de la División Roja. El edificio albergaba también un refugio para civiles, a fin de ser utilizado en caso de catástrofe, y una sala de reuniones secretas para las SS aprovechando una vieja gruta sellada.
Aceptó utilizar la base y yo ordené a mis hombres, unos 50, estar en alerta máxima generalizada. Fueron llegando comandantes, y les fui entregando mi informe.
-Nada debe de salir de esta habitación hasta que mis agentes hayan corroborado los datos- comenzó el coronel Cerilla.- Por lo que sabemos, es posible una rebelión generalizada en el noroeste del país, con focos principales en Falconia. Sabemos que los líderes militares están confabulados con un viejo es-Coronel llamado Ébola, el cuál fue cesado por corrupción y abuso de autoridad, al desarrollar en secreto el virus Ocaso. Como medidas preventivas, movilizaremos toda la región militar de Baiena del Norte y de Caldera, fingiendo que se trata de un entrenamiento a fin de estar preparados ante una posible invasión. También, como es sabido, habrá que tomar medidas para evacuar a los civiles de estas zonas. En un primer momento, se tratará de un simulacro para determinar el número de personas que podrían salvarse en caso de una catástrofe. Permanezcan alerta y sigan las órdenes que les lleguen desde mi puesto de mando situado aquí. Se levanta la sesión.
Los comandantes fueron marchándosey el coronel Cerilla me llamó.
-Teniente Feynman- dijo.- A partir de hoy y mientras dure la actual crisis, usted y sus hombres quedan bajo mi mando directo. Lo más probable es que translade aquí otra sección, formando la 115ª Compañía de infantería.
-Mi coronel- comenzé.- Quiero preguntarle una cosa. ¿Por qué decidió crear hace 2 años los rangos de Comandante y de Teniente Coronel?
-Se lo explicaré, teniente- dijo.- Los miembros del Estado Mayor decidimos que era lo mejor para distinguir a los jefes de distintas zonas militares y a los capitanes veteranos que, en nuestra opinión, debían ser ascendidos. En fin, eso ya no importa. Lo importante es evitar una guerra directa.
-¿Por qué se lo ha dicho a los comandantes de la región?- pregunté.- Espero que no sea una pregunta estúpida.
-Para nada, teniente- dijo.- Se lo he dicho porque el evitar esa guerra le corresponde a las SS, pero quiero mantener las tropas regulares en la reserva si la misión SS falla. Por cierto, ahora que le he revelado del mando, puede perfectamente hacer el examen para capitán SS.
-Por supuesto, señor- dije.- Iré para allá, el examen es mañana.
-Espere un momento- dijo.- Ya que va a Ciudad Leona, pásese por el Cuartel General y entregue estos documentos al Estado Mayor. Ah, y le doy estas credenciales para que sepan que se ha trasladado el mando provisional aquí, y para que transfieran la 532ª sección a la base.
-Sí señor- dije.- Hasta mañana, señor.
Me dirigí al transporte y me transporté al Cuartel General por la madrugada. Cuando me dirigía a la sala de reuniones del Estado Mayor, un capitán me dijo:
-Alto, ¿Quién va?
-Teniente Feynman, señor- dije.- Traigo órdenes procedentes del Coronel Cerilla, señor.
-Pase- dijo.
Entré a la sala del Estado Mayor y entregué los informes a los jefes de estado mayor de la División Roja. Después, me dirigí al Centro de Mando de los SS, para examinarme y transmitir las órdenes de mi superior.
El examen no resultó fácil, pero conseguí destacar realmente en la simulación de combate, gracias a los poderes procedentes del Uranio. En la parte escrita, fallé algunas preguntas y en la fase de agilidad pude moverme bien a rastras. De pronto, anunciaron mi nota:
-Feynman, Enrico. Nota: 8.2 sobre 10. Aprobado. Ascendido a Capitán SS.
Era más de lo que me esperaba. El examen se hacía siempre a las 6 a.m, sin haber podido dormir, a fin de medir las cualidades mínimas, no las cualidades óptimas.
Tras el examen, transmití las órdenes del Coronel. Los líderes SS enviaron una docena de equipos de 5 miembros a investigar las bases en Falconia y Aquarela, siendo destinados oficialmente como soldados y mandos intermedios. Entonces, llegó un capitán SS ascendido hace poco, un elemental de fuego, gritando y en estado similar al chock.
-¿Qué ocurre, capitán Crisol?- dijo uno de los comandantes.
-Nuestros hombres han dado con Ébola.
jueves, 15 de noviembre de 2012
Las aventuras de Enrico Feynman (parte 5):
Continuación del fanfic:
Tras un rato vacilando, decidieron aceptar:
-Veamos-dijo Kaji.- Si nos unimos no iríamos a la cárcel y tendríamos ayuda. Parece buena idea.
-Acepto- dijo Zap.
-Así podría evitar que la muerte de mi abuelo y de mi padre hubiera sido en vano- dijo Matarratas.-Acepto.
-Veamos-dijo Lluvia.- Soy elemental de Alcaesto y me busca bastante gente interesada en el Alcaesto. Acepto.
-Acepto- dijo Sôkar.
-Bien- dijo Ember.- Aunque oficialmente seáis civiles, a partir de hoy sois en secreto tenientes SS. Dentro de unos meses os harán un examen para conseguir el grado de capitán. Sin embargo, ahora deben asignaros una misión adecuada. En este caso será recopilar toda la información que tengáis sobre los 5 Elementos y, especial para Matarratas, ayudarnos a conseguir una cura para el virus Ocaso.
-Señor Ember, tengo ya una cura bastante buena- dijo mostrando una serie de jeringuillas.- Si bien no lo cura por entero, disminuye sus efectos considerablemente y se puede producir en masa.
Al día siguiente recibí una llamada desde el Cuartel General:
-Soy el coronel Cerilla, jefe de la División Roja, al teniente Enrico Feynman. Cambio.
-A sus órdenes, señor- dije yo.
-Quiero que asigne a todos sus hombres disponibles zonas de vigilancia en torno al Monte Pito y que envíe algunos al pueblo. Como motivo, diremos que se ha visto a un peligroso asesino por la zona. De todos modos, hay otras cosas que sus hombres no deben saber. Venga en 5 minutos al Cuartel General. Cambio.
-Señor, sí, señor- respondí.- Cambio y corto.
Me dirigí a uno de mis hombres:
-Sargento, usted y sus hombres se encargarán de vigilar la zona del Monte Pito. Quiero guardia en todo momento. Estableced una pequeña base allí.
-Afirmativo- dijo el sargento.
Me dirigí a otro suboficial:
-Subteniente, queda usted al mando hasta que regrese. Tengo que resolver unos asuntos en Ciudad Leona. Las órdenes, procedentes del Cuartel General, incluyen proteger el Monte Pito y el Pueblo Beluga.
Me dirigí al transporte y llegué al despacho del coronel Cerilla. No era un despacho muy grande.
-Teniente- comenzó.- Creo que ya está usted listo para hacer el examen para el grado de Capitán SS. Por cierto, quiero que usted y Ember se encarguen de entrenar a ese equipo en secreto allí y quiero que sus hombres estén alerta en todo momento.
-¿Algo más, señor?- Pregunté yo.
-Sí- prosiguió.- Necesito que reparta entre sus hombres estos viejos carteles de búsqueda y captura.
Me mostró carteles por el ex-coronel Ébola, los de los 5 Elementos y de un hombre llamado Doctor Bombastus.
-Señor- dije.- No sé si figura en el informe, pero capturamos a Bombastus la semana pasada. Intentó destruir el pueblo con Yótums. Ahora mismo Ember Llamaviva está preparando el translado de Bombastus a una prisión de máxima seguridad.
-Bien- dijo.- Para justificar la presencia militar diremos que se ha visto por allí al ex-coronel Ébola, al que se busca por corrupción, abuso de autoridad y por asesinato de militares cuando le iban a capturar. Eso es todo, teniente. Cuando le necesite llamar ya le llamaré.
Volví a Pueblo Beluga y me encontré a uno de mis hombres, un elemental de rayo, que me informó:
-Señor, hemos capturado a un importante pajarraco.
-Ah, ¿sí?- dije yo.- ¿De quién se trata?
-Bore Loftur- dijo.- Quiere hablar con usted y con Ember Llamaviva.
-Sargento, que uno de sus hombres llame a Ember y lléveme donde está- dije.- Es muy importante interrogarle.
Nos llevó a Ember y a mí cerca del Monte Pito, donde el miembro de los 5 elementos ni se había molestado en contraatacar a mis hombres.
-Mira, sé quién eres- dije.- Y te tenemos que detener.
-Tornado level 2- dijo.
De pronto, se creó un espantoso tornado que sacudió a mis hombres. Ember y yo seguíamos en pie, aunque a duras penas.
-Ember, tengo que añadir "resistencia a ser capturado" a la lista de cargos- dije.
-No pensamos juzgarle- respondió.- Ocaso pingüino-prisión level 2.
De pronto, el que otro tiempo derrotó a una compañia entera de un solo golpe, quedó atrapado entre llamas negras, no pudiendo salir.
-Nombre- le dije a Luftur.
-Bore Luftur- respondió.
-Necesito que me diga el paradero actual de los 5 elementos, antiguo comando proscrito desde hace 20 años.
-Ni lo sueñe- respondió desafiante.- Además de que nosotros no matamos al Rey.
-Aún así, fuiste cómplice en el asesinato del coronel Belenus Llamaviva- dijo Ember.- Al que ví morir en manos de tu jefe. ¿No es cierto?
Continuará.
Tras un rato vacilando, decidieron aceptar:
-Veamos-dijo Kaji.- Si nos unimos no iríamos a la cárcel y tendríamos ayuda. Parece buena idea.
-Acepto- dijo Zap.
-Así podría evitar que la muerte de mi abuelo y de mi padre hubiera sido en vano- dijo Matarratas.-Acepto.
-Veamos-dijo Lluvia.- Soy elemental de Alcaesto y me busca bastante gente interesada en el Alcaesto. Acepto.
-Acepto- dijo Sôkar.
-Bien- dijo Ember.- Aunque oficialmente seáis civiles, a partir de hoy sois en secreto tenientes SS. Dentro de unos meses os harán un examen para conseguir el grado de capitán. Sin embargo, ahora deben asignaros una misión adecuada. En este caso será recopilar toda la información que tengáis sobre los 5 Elementos y, especial para Matarratas, ayudarnos a conseguir una cura para el virus Ocaso.
-Señor Ember, tengo ya una cura bastante buena- dijo mostrando una serie de jeringuillas.- Si bien no lo cura por entero, disminuye sus efectos considerablemente y se puede producir en masa.
Al día siguiente recibí una llamada desde el Cuartel General:
-Soy el coronel Cerilla, jefe de la División Roja, al teniente Enrico Feynman. Cambio.
-A sus órdenes, señor- dije yo.
-Quiero que asigne a todos sus hombres disponibles zonas de vigilancia en torno al Monte Pito y que envíe algunos al pueblo. Como motivo, diremos que se ha visto a un peligroso asesino por la zona. De todos modos, hay otras cosas que sus hombres no deben saber. Venga en 5 minutos al Cuartel General. Cambio.
-Señor, sí, señor- respondí.- Cambio y corto.
Me dirigí a uno de mis hombres:
-Sargento, usted y sus hombres se encargarán de vigilar la zona del Monte Pito. Quiero guardia en todo momento. Estableced una pequeña base allí.
-Afirmativo- dijo el sargento.
Me dirigí a otro suboficial:
-Subteniente, queda usted al mando hasta que regrese. Tengo que resolver unos asuntos en Ciudad Leona. Las órdenes, procedentes del Cuartel General, incluyen proteger el Monte Pito y el Pueblo Beluga.
Me dirigí al transporte y llegué al despacho del coronel Cerilla. No era un despacho muy grande.
-Teniente- comenzó.- Creo que ya está usted listo para hacer el examen para el grado de Capitán SS. Por cierto, quiero que usted y Ember se encarguen de entrenar a ese equipo en secreto allí y quiero que sus hombres estén alerta en todo momento.
-¿Algo más, señor?- Pregunté yo.
-Sí- prosiguió.- Necesito que reparta entre sus hombres estos viejos carteles de búsqueda y captura.
Me mostró carteles por el ex-coronel Ébola, los de los 5 Elementos y de un hombre llamado Doctor Bombastus.
-Señor- dije.- No sé si figura en el informe, pero capturamos a Bombastus la semana pasada. Intentó destruir el pueblo con Yótums. Ahora mismo Ember Llamaviva está preparando el translado de Bombastus a una prisión de máxima seguridad.
-Bien- dijo.- Para justificar la presencia militar diremos que se ha visto por allí al ex-coronel Ébola, al que se busca por corrupción, abuso de autoridad y por asesinato de militares cuando le iban a capturar. Eso es todo, teniente. Cuando le necesite llamar ya le llamaré.
Volví a Pueblo Beluga y me encontré a uno de mis hombres, un elemental de rayo, que me informó:
-Señor, hemos capturado a un importante pajarraco.
-Ah, ¿sí?- dije yo.- ¿De quién se trata?
-Bore Loftur- dijo.- Quiere hablar con usted y con Ember Llamaviva.
-Sargento, que uno de sus hombres llame a Ember y lléveme donde está- dije.- Es muy importante interrogarle.
Nos llevó a Ember y a mí cerca del Monte Pito, donde el miembro de los 5 elementos ni se había molestado en contraatacar a mis hombres.
-Mira, sé quién eres- dije.- Y te tenemos que detener.
-Tornado level 2- dijo.
De pronto, se creó un espantoso tornado que sacudió a mis hombres. Ember y yo seguíamos en pie, aunque a duras penas.
-Ember, tengo que añadir "resistencia a ser capturado" a la lista de cargos- dije.
-No pensamos juzgarle- respondió.- Ocaso pingüino-prisión level 2.
De pronto, el que otro tiempo derrotó a una compañia entera de un solo golpe, quedó atrapado entre llamas negras, no pudiendo salir.
-Nombre- le dije a Luftur.
-Bore Luftur- respondió.
-Necesito que me diga el paradero actual de los 5 elementos, antiguo comando proscrito desde hace 20 años.
-Ni lo sueñe- respondió desafiante.- Además de que nosotros no matamos al Rey.
-Aún así, fuiste cómplice en el asesinato del coronel Belenus Llamaviva- dijo Ember.- Al que ví morir en manos de tu jefe. ¿No es cierto?
Continuará.
martes, 13 de noviembre de 2012
Las aventuras de Enrico Feynman (Parte 4):
Continuación de las aventuras de Enrico Feynman. Este no es un fanfic canónico y está ambientado en un posible final, 3 años después de lo ocurrido en el manga.
Fui a hablar con el guardián, Ember Llamaviva. Estábamos- o eso creíamos- a solas.
-Ember, uno de los amigos de tu hijo es un Rattengift- dije.- Le llaman Mat.
-Lo sé- respondió.- Creo que tendremos que hablar con ellos de ciertas cosas.
-¿No estás siendo prematuro?- apunté yo.
-Mira, Enrico- dijo.- Se trata de mi hijo, un Rattengift y una elemental de Alcaesto. Debemos introducirles e informarles confidencialmente cuanto antes. Además de que creo que tienen información importante sobre los 5 Elementos.
De pronto, Kaji Llamaviva salió de la cocina, acompañado.
-Lo hemos oido todo- dijo.
-Entonces no nos queda más remedio- respondí. Cogí el vasófono- Charlie, necesito que traigas a casa del guardián a Lluvia Aquarrica, Sokar Was y a Matarratas Rod Rattengift.
-¿Vas a matarnos?- preguntó Kaji.
-Para nada- respondí.-A Ember y a mí nos han confiado una misión que tiene que ver con vosotros y hay ciertas cosas que debéis saber.
De pronto, llegaron los otros tres y Ember comenzó.
-Hace ya unos treinta años, en el año 0, hubo un conflicto causado por la muerte del Rey a manos de los 5 Elementos. Poco antes de esto, se creó una Sociedad Secreta dentro del Ejército, cuyo fin es ocultar información. Uno de los primeros miembros de las SS soy yo, teniendo el rango de comandante en secreto. Enrico, además de teniente, es teniente SS, a poco de convertirse en capitán. En fin, prosigamos. Mi primera misión fue capturar a un coronel corrupto que intentaba sintetizar en secreto el virus Ocaso, y lo consiguió. Precisamente, Sebastián Rattengift nos puso en alerta de que él lo había creado por error, aunque de un golpe contra el frasco penetró por mi piel y me infecté. Poco después, Sebastián murió- al igual que mi equipo- a manos de Ébola, el coronel corrupto. Era el día 0.
-Ember, ¿voy al grano?- pregunté yo.
-Por supuesto- respondió.
-Sabemos que Ébola sigue vivo y está obsesionado con encontrar el virus. Por eso han transladado aquí las tropas. Es muy peligroso.
-¿Algo más?- dijo Lluvia.
-Sí- respondió Ember.- Sabemos que estáis reuniendo información sobre los 5 Elementos. Nosotros también, a fin de saber si siguen vivos, encontrarlos e interrogarlos sobre el día 0. Vamos a proponer lo siguiente: os unís al SS, nos dáis la información y a cambio nosotros os protegemos y ayudamos en la búsqueda. Pero recordad- tanto si aceptáis como si os negáis- que nadie aparte de nosotros, o tal vez Dino,
debe saberlo.
Continuará.
Fui a hablar con el guardián, Ember Llamaviva. Estábamos- o eso creíamos- a solas.
-Ember, uno de los amigos de tu hijo es un Rattengift- dije.- Le llaman Mat.
-Lo sé- respondió.- Creo que tendremos que hablar con ellos de ciertas cosas.
-¿No estás siendo prematuro?- apunté yo.
-Mira, Enrico- dijo.- Se trata de mi hijo, un Rattengift y una elemental de Alcaesto. Debemos introducirles e informarles confidencialmente cuanto antes. Además de que creo que tienen información importante sobre los 5 Elementos.
De pronto, Kaji Llamaviva salió de la cocina, acompañado.
-Lo hemos oido todo- dijo.
-Entonces no nos queda más remedio- respondí. Cogí el vasófono- Charlie, necesito que traigas a casa del guardián a Lluvia Aquarrica, Sokar Was y a Matarratas Rod Rattengift.
-¿Vas a matarnos?- preguntó Kaji.
-Para nada- respondí.-A Ember y a mí nos han confiado una misión que tiene que ver con vosotros y hay ciertas cosas que debéis saber.
De pronto, llegaron los otros tres y Ember comenzó.
-Hace ya unos treinta años, en el año 0, hubo un conflicto causado por la muerte del Rey a manos de los 5 Elementos. Poco antes de esto, se creó una Sociedad Secreta dentro del Ejército, cuyo fin es ocultar información. Uno de los primeros miembros de las SS soy yo, teniendo el rango de comandante en secreto. Enrico, además de teniente, es teniente SS, a poco de convertirse en capitán. En fin, prosigamos. Mi primera misión fue capturar a un coronel corrupto que intentaba sintetizar en secreto el virus Ocaso, y lo consiguió. Precisamente, Sebastián Rattengift nos puso en alerta de que él lo había creado por error, aunque de un golpe contra el frasco penetró por mi piel y me infecté. Poco después, Sebastián murió- al igual que mi equipo- a manos de Ébola, el coronel corrupto. Era el día 0.
-Ember, ¿voy al grano?- pregunté yo.
-Por supuesto- respondió.
-Sabemos que Ébola sigue vivo y está obsesionado con encontrar el virus. Por eso han transladado aquí las tropas. Es muy peligroso.
-¿Algo más?- dijo Lluvia.
-Sí- respondió Ember.- Sabemos que estáis reuniendo información sobre los 5 Elementos. Nosotros también, a fin de saber si siguen vivos, encontrarlos e interrogarlos sobre el día 0. Vamos a proponer lo siguiente: os unís al SS, nos dáis la información y a cambio nosotros os protegemos y ayudamos en la búsqueda. Pero recordad- tanto si aceptáis como si os negáis- que nadie aparte de nosotros, o tal vez Dino,
debe saberlo.
Continuará.
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